Santo Donto, RD.- Fue iniciada la implementación del nuevo Sistema de Autorización de Órdenes de Pago (SAOP), por la Contraloría General de la República (CGR) con el objetivo de hacer más ágil, sencillo y transparente el proceso de revisión y aprobación de las órdenes de pago o libramientos que originan las instituciones públicas en favor de proveedores y contratistas del Estado informó la institución.

De acuerdo al contralor general de la República, Daniel Omar Caamaño Santana, se trata de la tramitación digital de toda la documentación que sustenta la solicitud de autorización de pago que realizan a la CGR las instituciones del Gobierno dominicano bajo el ámbito de la Ley 10-07, para cumplir sus compromisos con los suplidores o proveedores.

El SAOP contiene estandarizado todos los requisitos legales que deben ser cumplidos por cada expediente para lograr la autorización de un pago según nota de prensa.

La orden de pago o libramiento es el documento que utilizan las instituciones gubernamentales para liberar sus obligaciones financieras contraídas con los suplidores o contratistas del Estado.

El sistema además, reduce sustancialmente el tiempo de trámite y borra las distancias geográficas entre las Unidades de Control Interno (UAI) instalada en cada institución para la revisión documental de las órdenes de pago y la sede de la Contraloría, porque ahora toda esa documentación viajará vía electrónica.

La Contraloría informó que el SAOP se inició como un plan piloto en 25 Unidades de Auditoría Interna (UAI), instaladas en igual número de instituciones públicas, para automatizar los procesos y hacer más efectivas todas las operaciones de la institución, “acción que sintoniza con el propósito del Gobierno Digital, trazado por el presidente Danilo Medina, de simplificar los procesos gubernamentales”.

“A partir de la implementación del SAOP, toda la documentación de soporte de las solicitudes de autorización de las órdenes de pago viajan de manera virtual a la sede de la CGR para fines de revisión y solamente se presentará el libramiento de forma física al momento de la firma del contralor”, reza la información.

Caamaño destacó “el gran avance que en términos de efectividad y reducción de tiempo también aporta esta herramienta tecnológica para la revisión en doble nivel de la documentación de soporte de las órdenes de pago mediante el mecanismo de cheques, al lograrse que en un tiempo estimado de 48 horas culmine todo el proceso de autorización”.

La CGR asegura que disminuirá en lo adelante la cantidad de documentos físicos que solicitan a los proveedores que realizan negocios con el Gobierno dominicano, debido a que obtendrá directamente del Sistema de Información de la Gestión Financiera (SIGEF), de la Dirección General de Impuestos Internos, de la Dirección de Compras y Contrataciones Públicas, de la Tesorería de la Seguridad Social, entre otras entidades, las informaciones que establecen las normativas vigentes de forma digital.

Los avances implican cambiar el denominado SUAI TRE sobre pago de cheques por este Sistema de Autorización de Órdenes de Pago (SAOP), por ser este último una herramienta más funcional y versátil.

A través de este nuevo sistema, la CGR enviará simultáneamente un correo electrónico tanto a la máxima autoridad de la institución como al proveedor o contratista, cuando sea necesario producir devolución de algún expediente como forma de continuar fortaleciendo la transparencia de todos sus procesos.

 

La decisión de los estados unidos, de retirarse del acuerdo nuclear con Irán y de volver a imponerles sanciones al país tuvo un gran impacto inmediato sobre la industria petrolera, ya que los precios se dispararon por encima de los US$77 por barril por vez primera desde el 2014, conforme a que los operadores trataban de evaluar cómo se verían afectados los 2.5 millones de barriles por día (b/d) de exportaciones del país.

El mayor riesgo inmediato es la amenaza contra las empresas no estadounidenses y contra el deseo de los bancos de financiar operaciones.

Pero las predicciones acerca de la cantidad de crudo que al final se perderá del mercado — y de los ingresos estatales de Teherán — todavía varían enormemente.

Aunque quedan seis meses antes de que las sanciones tengan pleno efecto sobre el petróleo de Irán, algunos dentro de la industria ya están prediciendo que las exportaciones de la nación pudieran caer en más de 1 millón de b/d. Otros, sin embargo, creen que las potencias europeas que elijan permanecer dentro del acuerdo pudieran suavizar el impacto reduciendo la cantidad a tan sólo 200,000 b/d.

Otro riezgo inmediato es, que la amenaza de las llamadas sanciones secundarias en contra de compañías no estadounidenses tenga un efecto inhibidor sobre la disposición de los bancos internacionales para financiar operaciones.

Eso esencialmente pudiera bloquear a algunos de los mayores comerciantes independientes en materias primas del país, quienes habían desempeñado un papel clave en ayudar a Teherán a aumentar sus exportaciones después de que se lograra el acuerdo nuclear en 2015.

“Esto en gran medida pondrá fin al comercio con Irán para aquellos que volvieron a hacer negocios con el país después de que se levantaron las sanciones”, dijo un ejecutivo de una de las principales casas comerciales de productos básicos, “especialmente para los bancos que han financiado las transacciones”.

El riesgo de tener problemas con EEUU ya estaba claro el miércoles.

Un agente marítimo con sede en Londres dijo que una importante compañía petrolera que había estado buscando contratar un barco petrolero iraní para transportar crudo había cancelado la búsqueda tras el anuncio estadounidense.

“Todo el mundo sabe que hay un período de gracia de 180 días, pero las personas ya están empezando a cambiar el comportamiento porque simplemente no quieren arriesgarse”, comentó el agente marítimo.

Él indicó que, si bien había una enorme interrogante acerca de cómo reaccionarían los gobiernos europeos, incluso si se le enfrentan a EEUU, no existía garantía alguna de que los bancos y las aseguradoras se sintieran cómodos manejando estas transacciones.

Una previa ronda de sanciones internacionales impuestas a Irán en 2011-12 sacó un máximo de 1.4 millones de b/d de los mercados mundiales. Esas restricciones disminuyeron después de 2015, cuando Irán llegó a un acuerdo con EEUU, el Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China para frenar su programa nuclear.

EEUU reinstaurará un sistema mediante el cual los grandes compradores de crudo iraní pueden solicitar exenciones para continuar las compras, siempre y cuando demuestren “un compromiso en disminuir sustancialmente” los volúmenes que compran. Corea del Sur, uno de los principales compradores de crudo iraní después de China, dijo el miércoles que buscaría una exención.

Richard Nephew, del Centro sobre Política Energética Global de la Universidad de Columbia y quien trabajó en las sanciones anteriores de la administración de Obama, opinó que las consecuencias de la decisión del Sr. Trump dependerían de cómo respondieran otros países.

“Ahora tenemos la pregunta del millón con respecto a qué clase de cooperación vamos a obtener del resto de las compañías del mundo”, comentó el Sr. Nephew.

Él estimó que probablemente haya un grado variable de cumplimiento, con un recorte de las exportaciones de petróleo de Irán en quizás 400,000-500,000 b/d. Es probable que algunos países intenten evitar una reducción de sus compras de petróleo iraní durante el mayor tiempo posible. “China ignorará por completo esto”, dijo el Sr. Nephew.

Marwan Younes, el director de inversiones de Massar Capital Management, un fondo de cobertura de materias primas en Nueva York, señaló que el impacto a corto plazo de las sanciones estadounidenses probablemente recaería sobre a dónde fluya el petróleo iraní en lugar de sobre la cantidad. Esto pudiera afectar las relaciones de precios del petróleo en diferentes lugares de entrega.

“Las exportaciones se redirigirán a las contrapartes que tienen una mayor tolerancia al riesgo para absorber estas importaciones”, dijo el Sr. Younes. Agregó que las consecuencias relacionadas con los balances mundiales del petróleo se sentirían más tarde, cuando las sanciones financieras redujeran la inversión en el sector energético de Irán.

Las interrogantes para el mercado se complicaron aún más el martes cuando el secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, reveló que Washington se estaba comunicando con proveedores alternativos y que Arabia Saudita, el principal exportador de petróleo crudo del mundo, se había ofrecido a ayudar.

Cuando las sanciones petroleras entren en vigor a finales de este año, se anticipa que la demanda mundial de petróleo supere los 100 millones de b/d por vez primera. En contraste con este escenario alcista, sin embargo, se encuentra la perspectiva de suministros adicionales: principalmente provenientes de Arabia Saudita y de EEUU.

De su parte, el Ministerio de Energía de Arabia Saudita dijo que el reino trabajaría con los productores para “mitigar el impacto de cualquier posible escasez de suministros”.

El reino tiene más de 2 millones de b/d de capacidad de producción adicional conforme limita la producción como parte del cártel de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Sin embargo, eso pudiera representar una amenaza para la alianza petrolera entre Riad y Moscú, la cual se ha mantenido como la pieza clave del acuerdo entre los países que son miembros de la OPEP y los que no lo son con el fin de reducir los suministros de petróleo. Arabia Saudita puede no estar tan dispuesto como en el pasado a intensificar inmediatamente la producción para moderar los precios.

Si bien el aumento de la producción de petróleo de esquisto estadounidense puede ayudar a satisfacer parte de la demanda, el peso más ligero de ese crudo lo convierte en un reemplazo inexacto para los barriles provenientes de Irán. La Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés) de EEUU pronosticó que la producción de petróleo crudo estadounidense promediaría 11.9 millones de b/d en 2019, un incremento de 2.5 millones de b/d desde 2017.

Cuando se implementó la primera ronda de sanciones, la creciente producción de petróleo de esquisto estadounidense ayudó a contener los precios del petróleo a nivel mundial.

Por su parte, los comerciantes dijeron que, por el momento, es probable que el mercado continúe estando nervioso con la expectativa de que los precios puedan seguir siendo respaldados mucho antes de que las sanciones entren plenamente en vigencia.

La política, más que el conteo de barriles, es lo más importante en la ‘mente’ del mercado.

El crudo Brent ha subido este miércoles más de un 3% en el mercado de futuros de Londres después de que el presidente Donald Trump anunciara el martes que Estados Unidos abandona el acuerdo internacional con Irán por su programa nuclear.

El petróleo del mar del Norte, de referencia en Europa, alcanzó los 77,17 dólares a las 07.13 GMT, un 3,09% más que al cierre de la sesión anterior y su valor más alto desde 2014. No obstante, luego moderó su ascenso y a las 09.00 GMT cotizaba a 76,91 dólares.

Por su parte, el barril de petróleo de calidad Texas, de referencia para EEUU, subía hasta los 70,72 dólares desde los 69,06 dólares del cierre de la sesión de ayer, lo que implica una revalorización del 17% en 2018.

Trump anunció ayer que volverá a imponer sanciones económicas contra Irán, dejando atrás el acuerdo nuclear que fue firmado en 2015 entre Teherán y seis grandes potencias.

Irán se había convertido en el tercer mayor exportador de crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) después de que la comunidad occidental levantara sus sanciones en 2016, como parte del pacto para disuadir al país de Oriente Medio de desarrollar un programa de armas nucleares.

Ahora, los inversores en los mercados energéticos temen que las nuevas sanciones auguradas por Washington afecten al suministro de crudo desde Irán, lo que reduciría la oferta frente a la creciente demanda.Este temor se ha desatado, además, en un contexto de caída de las reservas de crudo a nivel global, que ya había lanzado los precios en las últimas semanas.

Mundo

Alemania.- Conocido como el mayor banco de Alemania, el Deutsche Bank, ha realizado este viernes por error, dentro de una operación financiera de rutina, una transferencia de 28.000 millones de euros, según ha confirmado un portavoz de la entidad, considerada esta, una cantidad que supera el valor total actual en Bolsa de la entidad,  Se trata de un caso sin precedentes, ya que errores en transferencias de menor cuantía se pueden producir, pero no en una suma de esa magnitud.

El dinero fue a parar a una cuenta del propio banco en la cámara de compensación alemana Eurex, el principal mercado de derivados de Europa, a la que se debía haber transferido una cantidad mucho menor, que la entidad no detalla. Según ha señalado un portavoz del banco, el error se debió a un «fallo» que no tiene relación con el funcionamiento de sus sistemas informáticos.


Asimismo, ha asegurado que no se ha producido ningún daño financiero ya que la transferencia se revocó a los pocos minutos, una vez detectada la anomalía.

La transferencia, por un montante que supera el valor bursátil de la entidad, estimado en 24.000 millones de euros, se produjo el 16 de marzo, pocas semanas antes de que John Cryan fuese relevado al frente del banco por Christian Sewing el pasado 8 de abril. Desde su llegada a la presidencia, Cryan había prometido mejorar los sistemas de gestión de riesgos y de control del Deutsche Bank después de calificar de «deplorable» el estado de sus sistemas informáticos.