Japón ha sido sacudido nuevamente por un terremoto de magnitud 6.1 en su región noreste, tan solo tres días después de un sismo de mayor intensidad. Las autoridades han descartado la amenaza de tsunami y no se han reportado daños significativos hasta el momento. La población permanece en alerta ante posibles réplicas.
Un movimiento telúrico de 6.1 grados en la escala de Richter impactó el noreste de Japón este domingo, según la hora local. Este evento ocurre solo tres días después de un fuerte temblor de 7.2 grados que afectó la misma zona, dejando a una decena de personas heridas.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) detalló que el epicentro del sismo se localizó frente a la costa de Iwate, en el océano Pacífico, a una profundidad cercana a los 40 kilómetros. Las autoridades descartaron cualquier riesgo de tsunami y, hasta el momento, no se han informado de daños graves.
El temblor se percibió con mayor fuerza en Hachinohe, situada en la prefectura de Aomori, donde alcanzó el nivel 5 en la escala sísmica nipona. Esta escala se emplea para cuantificar la intensidad del movimiento en la superficie y su capacidad destructiva.
La primera ministra, Sanae Takaichi, comunicó que los equipos de emergencia continúan evaluando la situación y recomendó a los habitantes de las áreas impactadas permanecer vigilantes ante la eventualidad de más réplicas. Adicionalmente, la Autoridad de Regulación Nuclear confirmó que no se han detectado irregularidades en las centrales nucleares de Higashidori y Rokkasho.
Japón se asienta sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica a nivel mundial. Por esta razón, los terremotos son habituales y gran parte de su infraestructura está construida para resistir este tipo de fenómenos naturales.