La preocupación de los científicos sobre la actividad sísmica en La Hispaniola se sustenta en un extenso historial de grandes terremotos. Desde los inicios de la colonización, la isla ha sido escenario de eventos telúricos devastadores que han provocado la destrucción de ciudades, pérdidas humanas y tsunamis. Este registro histórico subraya la importancia de no subestimar la amenaza sísmica en la región.
La inquietud de los especialistas no se limita únicamente al comportamiento actual de las fallas geológicas. El pasado de La Hispaniola revela que los sismos de gran magnitud han sido una constante en la evolución natural de la isla desde los primeros años de su colonización. Evidencia histórica, compilada en la investigación “Amenazas y Riesgos Naturales República Dominicana”, muestra que, durante casi cinco siglos, diversos movimientos sísmicos de gran escala han causado la aniquilación de urbes, miles de decesos, maremotos y el desplazamiento de poblaciones enteras. Este precedente es una de las razones fundamentales por las que expertos, como los del Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (CNS-UASD), enfatizan que el riesgo sísmico no debe ser ignorado.
CINCO SIGLOS DE TERREMOTOS QUE MARCARON LA ISLA
a) 1562, el sismo que forzó la reubicación de dos asentamientos. Uno de los primeros grandes terremotos documentados sucedió en 1562. El movimiento impactó severamente las villas de Santiago y La Vega, que en aquel entonces no se encontraban en sus ubicaciones actuales. La magnitud de los daños fue tan considerable que ambas localidades fueron trasladadas posteriormente a los lugares donde hoy están establecidas. Los estudios estiman que la intensidad alcanzó el grado X de la escala de Mercalli Modificada, un nivel asociado con una destrucción severa.
b) 1615, Santo Domingo nuevamente experimenta la fuerza terrestre. Décadas después, en 1615, otro significativo terremoto sacudió la ciudad de Santo Domingo. La intensidad fue calculada en grado IX de la escala de Mercalli Modificada, lo que demuestra el fuerte impacto sufrido por la entonces capital de la colonia.
c) 1676, gran parte de Santo Domingo quedó en ruinas. El 9 de mayo de 1676, la capital volvió a enfrentar uno de los episodios sísmicos más destructivos de su historia. El terremoto arrasó la mayoría de las construcciones existentes en la ciudad y alcanzó una intensidad estimada de grado X en la escala de Mercalli Modificada.
d) 1691, un fuerte movimiento telúrico golpeó el sur del país. En 1691, un nuevo terremoto afectó principalmente la región sur de la isla. Las mayores repercusiones se registraron en Santo Domingo y la entonces Villa de Azua, donde la intensidad fue estimada en grado IX.
e) 1751, uno de los sismos más devastadores registrados. Entre los eventos históricos más relevantes se encuentra el terremoto del 18 de octubre de 1751. Los registros lo describen como uno de los más severos ocurridos en La Hispaniola. El sismo afectó principalmente la región sur, incluyendo El Seibo, donde alcanzó una intensidad de grado X. Además del fuerte movimiento telúrico, los documentos históricos reportan la ocurrencia de un tsunami, fenómeno que incrementó considerablemente los estragos en las zonas costeras.
f) 1842, el terremoto que devastó el norte de La Hispaniola. Otro suceso que marcó la historia ocurrió el 7 de mayo de 1842. Este terremoto es considerado uno de los de mayor intensidad registrados en la parte norte de La Española. LAS CONSECUENCIAS FUERON DEVASTADORAS. En Santiago de los Caballeros la destrucción fue generalizada y las estimaciones históricas indican que más de 5,000 personas perdieron la vida. El evento también provocó un tsunami que afectó diversas poblaciones costeras. La intensidad máxima fue calculada en grado X de la escala de Mercalli Modificada.
g) Los terremotos más recientes mantienen vigente la amenaza. El 4 de agosto de 1946, República Dominicana experimentó uno de los terremotos más importantes de su historia moderna. El epicentro se localizó frente a la provincia Samaná y alcanzó una magnitud de 8.0. El movimiento dejó alrededor de 100 fallecidos y más de 20,000 personas sin hogar, además de provocar importantes daños materiales en distintas comunidades, incluida Puerto Plata. Este terremoto continúa siendo una referencia obligatoria para los estudios de amenaza sísmica en el país.
h) 2003, Puerto Plata vuelve a recordar su vulnerabilidad. El 22 de septiembre de 2003, un terremoto de magnitud 6.4 volvió a poner a prueba la capacidad de respuesta del país. El epicentro se localizó en las proximidades de Puerto Plata. El movimiento tuvo una duración aproximada de 45 segundos y fue sentido prácticamente en toda la isla. Aunque no alcanzó la magnitud de otros eventos históricos, ocasionó daños importantes tanto en edificaciones dominicanas como haitianas.
i) 2010, la tragedia que estremeció toda La Hispaniola. El 12 de enero de 2010, un terremoto de magnitud 7.0, con epicentro en las proximidades de Puerto Príncipe, Haití, produjo una de las mayores tragedias humanitarias registradas en el continente. El desastre dejó más de 310,000 personas fallecidas y pérdidas económicas estimadas en 8,000 millones de dólares, equivalentes aproximadamente al 120 % del producto interno bruto haitiano. Aunque el epicentro se ubicó en territorio haitiano, el movimiento fue sentido en toda La Hispaniola. En República Dominicana también se registraron daños en edificaciones y numerosos deslizamientos de tierra provocados por la intensidad del sismo. La tragedia evidenció que un gran terremoto puede afectar simultáneamente a ambos países debido a que comparten el mismo sistema de fallas geológicas.
CUANDO EL PELIGRO CONTINÚA DESPUÉS DEL TERREMOTO
Los sismos de gran magnitud pueden desencadenar un segundo fenómeno igual o incluso más destructivo: los tsunamis. La historia de República Dominicana demuestra que algunos de los principales movimientos telúricos registrados en la isla estuvieron acompañados por grandes olas que incrementaron la devastación en las comunidades costeras. Los eventos de 1751 y 1842 constituyen dos ejemplos documentados de terremotos que generaron tsunamis con impacto sobre las costas de La Española.
CÓMO SE FORMA UN TSUNAMI
Un tsunami se produce cuando un fenómeno geológico desplaza de forma repentina una enorme masa de agua. Ese desplazamiento puede originarse por un terremoto submarino, un deslizamiento de tierra o una erupción volcánica. En el caso de los sismos, el movimiento vertical del fondo marino empuja grandes volúmenes de agua y genera ondas que viajan a enormes velocidades a través del océano. En aguas profundas, estas ondas suelen pasar inadvertidas debido a que su altura es reducida. Sin embargo, al acercarse a la costa, la disminución de la profundidad provoca que el agua se eleve rápidamente hasta formar olas de gran tamaño capaces de penetrar cientos de metros tierra adentro. La capacidad destructiva de un tsunami depende de factores como la altura de la ola, la velocidad del impacto y las características del relieve costero.
UNA AMENAZA QUE LA HISTORIA MANTIENE VIGENTE
Cinco siglos de registros históricos demuestran que los grandes terremotos no forman parte de un pasado lejano, sino de la realidad geológica de La Hispaniola. Los especialistas coinciden en que conocer ese historial resulta esencial para fortalecer la prevención, mejorar la planificación territorial y reducir el impacto que podría provocar un futuro terremoto de gran magnitud.