Estudiantes del reconocido liceo Francisco del Rosario Sánchez, en Las Palmas de Herrera, Santo Domingo Oeste, han alzado su voz para exigir una intervención inmediata en su centro educativo. Las instalaciones presentan un avanzado deterioro que compromete la seguridad y el aprendizaje diario. Hacen un llamado urgente a las autoridades educativas para evitar posibles incidentes.
Numerosos alumnos del icónico liceo Francisco del Rosario Sánchez, situado en Las Palmas de Herrera, Santo Domingo Oeste, han reportado que las edificaciones de esa institución educativa necesitan una reparación urgente debido al estado de su infraestructura.
“Somos alumnos del liceo Francisco del Rosario Sánchez. Como estudiantes, deseamos ser escuchados; hoy elevamos nuestra voz porque nos inquieta el estado en que tomamos lecciones diariamente en nuestro establecimiento educativo”, declara el contenido de un video difundido por los alumnos.
Adicionalmente, hicieron una solicitud a la Regional 15 del Ministerio de Educación y al Distrito Educativo 15-05 para que actúen ante la situación antes de que ocurra algún suceso lamentable.
Los estudiantes indicaron que el centro de estudios padece serios problemas de infraestructura que, según ellos, impactan tanto en el proceso de enseñanza como en la protección de quienes asisten a clases.
“Esta situación lleva mucho tiempo sucediendo y cada jornada empeora más. En varias aulas existen filtraciones constantes que, con la lluvia, generan humedad y mojan los espacios. Es complicado recibir lecciones en estas condiciones”, agrega el material audiovisual.
El mal estado de la infraestructura escolar representa una problemática que va más allá de los daños físicos en las instalaciones. Las filtraciones, la humedad y las condiciones inadecuadas de las aulas pueden influir en el rendimiento académico, la concentración y el bienestar emocional de los alumnos y profesores. Además, cuando existen riesgos estructurales, la seguridad de toda la comunidad educativa se transforma en una inquietud primordial.
La queja presentada por los estudiantes pone en evidencia una situación que también subraya la necesidad de fortalecer los sistemas de supervisión y mantenimiento preventivo en los centros educativos. Una intervención a tiempo evitaría gastos mayores a largo plazo y reduce posibles riesgos humanos. También pone de manifiesto el rol activo que los estudiantes pueden asumir en la defensa de mejores condiciones para su formación. Ellos añaden que la calidad educativa no depende únicamente de los contenidos impartidos, sino también de disponer de ambientes apropiados, seguros y dignos para el aprendizaje.