Una congregación de más de mil individuos se reunió en Madrid, frente al Ministerio de Transportes, para demandar rendición de cuentas tras un siniestro ferroviario en Urda, Toledo, que resultó en 68 decesos. La protesta, organizada por agrupaciones de ultraderecha, culminó en enfrentamientos con la policía, quienes emplearon cargas y gases lacrimógenos para dispersar a los participantes.
Más de un millar de personas se congregaron ante la sede del Ministerio de Transportes en Madrid, solicitando responsabilidades por el suceso ferroviario que causó la muerte de al menos 68 individuos en Urda, Toledo. Esta demostración, organizada por facciones de extrema derecha, culminó en altercados entre las fuerzas del orden y los participantes.
El punto de mayor conflicto ocurrió cuando algunos asistentes se abalanzaron contra la barrera policial, forzando a varios agentes antidisturbios a intervenir y emplear gas lacrimógeno. La concentración fue dispersada por la Policía Nacional después de que ciertos manifestantes iniciaran actos violentos, arrojando bengalas y otros objetos, lo que llevó a nuevas acciones disuasorias por parte de los agentes.
Durante la reunión, convocada por la agrupación de extrema derecha Falange y otros colectivos similares como Revuelta, los asistentes corearon eslóganes de carácter fascista y pronunciamientos críticos hacia el Gobierno, el presidente Pedro Sánchez, el PSOE y el ministro de Transportes, Óscar Puente.