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Mié, Oct

Despidos Masivos en el Sector Tecnológico: Un Fenómeno en Aumento Pese a Beneficios Récord e Inversión en IA

Tecnologia
El sector tecnológico está experimentando una oleada de despidos sin precedentes en 2026, superando ya las cifras del año anterior. Este fenómeno contrasta con los beneficios récord de las empresas y una intensa inversión en inteligencia artificial, rompiendo con el patrón tradicional de despidos en tiempos de crisis. La tendencia apunta a que las grandes corporaciones están reduciendo plantillas mientras destinan vastos recursos a la expansión de centros de datos para IA.

Históricamente, los despidos masivos en una empresa eran un claro indicador de dificultades financieras. Ante las primeras señales de insolvencia, las compañías solían reducir su personal para controlar gastos y reorientar recursos hacia la mejora de la productividad y el aumento de ingresos. Sin embargo, esta dinámica ha cambiado, especialmente en el sector tecnológico, donde grandes corporaciones están despidiendo a un número significativo de empleados, incluso con sus arcas llenas y ambiciosos planes de inversión en marcha.

En lo que va de 2026, el volumen de despidos ya ha superado el total del año pasado al inicio del tercer trimestre. Este aumento no se produce en un contexto de crisis, sino en uno de ganancias corporativas históricas y una carrera acelerada por invertir en centros de datos para la inteligencia artificial.

Casi 196.000 empleos han sido eliminados en diez meses. Monitores de empleo del sector tecnológico, como Trueup, han registrado más de 197.000 despidos tecnológicos en lo que va de año. Solo en Estados Unidos, los datos de la consultora Challenger, Gray & Christmas indicaron 165.925 despidos anunciados hasta septiembre, lo que representa un incremento del 54% en comparación con 2025. Con estas cifras, la tecnología concentra el 29% de todos los recortes de empleo anunciados en el país, superando a cualquier otra industria.

Este dato, no obstante, difiere de la situación general de la economía, donde el total de despidos anunciados en Estados Unidos ha disminuido un 39%. Gran parte de este descenso se atribuye al sector público que, excluyendo al gobierno, muestra una reducción del 15%. En contraste, la tecnología va a contracorriente y, además, apenas está contratando. Los datos revelan que los planes de contratación del sector suman 22.361 en lo que va de año, una cifra más de siete veces inferior a la de los recortes. Con estos números, el diagnóstico es claro: las empresas tecnológicas están despidiendo, pero no están reponiendo esas vacantes con nuevas contrataciones.

Oracle, Cisco e Intel son ejemplos claros de esta tendencia. Oracle encabeza la lista de recortes; su informe anual reporta una plantilla de 141.000 empleados al 31 de mayo, en comparación con los 162.000 de 2025. Esto representa una reducción de 21.000 empleados, a pesar de registrar un crecimiento del 17% en sus ingresos respecto al ejercicio anterior, alcanzando los 67.357 millones de dólares. La propia empresa reconoce que la adopción de la IA "ha provocado, y puede seguir provocando, reducciones de plantilla".

En mayo, Cisco anunció ingresos récord de 15.800 millones de dólares. Sin embargo, en el mismo comunicado en su blog corporativo, informó que despediría a aproximadamente 4.000 empleados, casi el 5% de su plantilla. Su director financiero, Mark Patterson, justificó la medida afirmando que "esto realmente no es una reestructuración motivada por el ahorro".

Aunque los balances de ingresos de las tecnológicas muestran cifras récord, el capital ahorrado en las nóminas de las plantillas se está destinando íntegramente a la inversión en centros de datos, que actúan como un inmenso sumidero de recursos. Las grandes tecnológicas planean invertir alrededor de 760.000 millones de dólares en 2026. Microsoft, por ejemplo, destinó 41.000 millones solo en su último trimestre fiscal y cerró junio con 223.000 empleados, 5.000 menos que en 2025. La compañía admite en su informe anual que la inversión en la nube y la IA seguirá elevando sus costos y podría reducir sus márgenes. Esto implica que, si aumenta el gasto en chips, otra área debe ajustar su presupuesto. Esta semana, la empresa abrió una oferta de salida voluntaria para unos 60.000 empleados, el 27% de su plantilla.

Wall Street ha reaccionado positivamente, aunque el discurso detrás de los despidos presenta inconsistencias. El incentivo para continuar con los recortes se refleja en los índices bursátiles. Tras el anuncio del plan de despidos de Cisco, sus acciones subieron cerca de un 20%. Los costos de personal son el gasto menos apreciado por los inversores, y su reducción protege los márgenes mientras impulsa la inversión en chips. Sin embargo, la narrativa de despedir para mejorar la eficiencia de las empresas con la ayuda de la IA no siempre es coherente. Sam Altman, CEO de OpenAI, reconoció que "hay algo de AI washing donde la gente culpa a la IA de despidos que harían de todos modos". Los datos de Challenger atribuyen este motivo a 120.136 despidos anunciados este año en Estados Unidos. Esto representa el 21% del total de despidos y ya se posiciona como la principal razón citada para los despidos en 2026.