Edesur Dominicana ha respondido a la controversia generada por Makarios Postres, explicando que una factura de RD$148,038.12 se debió a un extenso período de consumo eléctrico no registrado, desmintiendo errores de medición. La empresa afirma que el negocio operó por casi 18 meses con el servicio supuestamente desconectado, lo que llevó a la emisión de dicha factura acumulativa. Esta aclaración surge tras la denuncia de la propietaria, quien atribuyó el cierre de su negocio a las elevadas cuentas de electricidad.
Edesur Dominicana declaró que la factura por RD$148,038.12 emitida a Makarios Postres en abril de 2026 correspondía a aproximadamente dieciocho meses de uso eléctrico sin facturar, y afirmó que el aumento no se originó por una falla de medición ni por un fallo del sistema. La compañía emitió un comunicado en respuesta a la queja pública presentada por Kania Esther Jones Guzmán, dueña del local, quien responsabilizó a las altas cuentas de electricidad por el cierre de su establecimiento.
Según Edesur, el suministro identificado con el NIC 7008093 permaneció con estatus de interrupción por falta de pago desde el 12 de junio de 2024, después de que las impugnaciones presentadas por la clienta sobre las facturas de mayo y junio de ese año fueran consideradas improcedentes. Conforme al informe técnico, el 5 de septiembre de 2024 se llevó a cabo el retiro del servicio y, al no registrarse consumo facturable durante más de tres meses, la emisión de facturas se detuvo a partir de octubre de ese año, de acuerdo con la regulación vigente.
No obstante, una investigación realizada el 11 de diciembre de 2025 reveló que el inmueble seguía ocupado y en funcionamiento como negocio desde hacía cerca de dos años, a pesar de aparecer como desconectado en el sistema. Como resultado, el 16 de diciembre de 2025 se procedió a un nuevo desmantelamiento. Edesur informó que el 16 de marzo de 2026 la clienta formalizó un convenio de pago por RD$52,854.63, correspondiente a facturas pendientes entre septiembre de 2023 y octubre de 2024, tras lo cual se restableció el servicio.
La empresa explicó que esa reactivación generó el 6 de abril de 2026 una factura por 11,252 kilovatios hora (kWh) acumulados, equivalente a RD$148,038.12, que reflejaba cerca de dieciocho meses de consumo no facturado. Según el comunicado, al detectar la situación, Edesur modificó la factura de oficio, sin que mediara una reclamación de la clienta, ajustando el período facturado a noventa días, conforme a sus lineamientos comerciales. Después de la corrección, el monto final fue de RD$16,830.18, equivalente a 1,666 kWh.
La empresa sostuvo que la clienta utilizó 11,252 kWh durante aproximadamente un año y medio mientras el suministro figuraba oficialmente desconectado, y que únicamente recuperó mediante facturación el equivalente a tres meses de uso. Asimismo, indicó que, después de la rectificación, la facturación mensual regresó a sus niveles habituales. Entre mayo y agosto de 2026, el promedio mensual fue de RD$4,592, con facturas que fluctuaron entre RD$4,283 y RD$5,037, cifras que, según la distribuidora, están por debajo de los “20 mil y pico” que la propietaria afirmó pagar en la actualidad.
Comparación con las declaraciones de la propietaria
Edesur también contrastó las afirmaciones públicas de la propietaria con sus registros internos. La empresa señaló que la queja sobre facturas de 10,000, 15,000 y 16,000 pesos durante casi cuatro años solo pudo verificarse parcialmente, ya que registró facturas cercanas a RD$10,000 en mayo y junio de 2024 y una de RD$12,169 en septiembre de 2023, pero aseguró que ningún mes alcanzó específicamente los montos de 15,000 o 16,000 pesos. También indicó que el convenio de pago mencionado por la clienta como de RD$58,000 correspondió realmente a RD$52,854.63.
Respecto a la factura que la propietaria describió como de “100 mil y pico”, luego reducida a “18 mil”, Edesur afirmó que los montos generales coinciden con sus registros, ya que la factura inicial ascendió a RD$148,038.12 y la corregida quedó en RD$16,830.18, aunque aclaró que la disminución fue una acción interna de la empresa y no el resultado de una reclamación formal. Asimismo, sostuvo que la suma del convenio de pago y la factura corregida asciende a RD$69,684.81, cifra que, según la empresa, coincide con la afirmación de la clienta de haber pagado cerca de RD$68,000 entre marzo y julio.
En cuanto a la afirmación de que era la única inquilina que costeaba el servicio eléctrico del edificio, Edesur indicó que no pudo verificar esa información porque corresponde a otros suministros fuera del alcance del NIC analizado. La distribuidora concluyó que, aunque el historial de facturación de Makarios Postres muestra una tendencia de aumento con el paso de los años, los montos de 15,000 y 16,000 pesos mencionados por la propietaria no se corresponden exactamente con sus registros y sostuvo que la facturación actual, una vez normalizada, se mantiene muy por debajo de la cifra que la empresaria calificó como impagable.