El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenidas (CREES) ha señalado que la República Dominicana se posiciona entre las naciones con las cargas fiscales corporativas más elevadas globalmente, tras el incremento del Impuesto Sobre la Renta para empresas con ingresos superiores a RD$1,000 millones. Este aumento, según el economista Miguel Collado di Franco, coloca al país por encima del 75% de 162 naciones analizadas, generando inquietud sobre la atracción de inversiones y la estabilidad del entorno de negocios. La medida, aunque temporal, podría introducir incertidumbre en las decisiones de inversión a largo plazo.
El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenidas (CREES) ha declarado que, tras el incremento del Impuesto Sobre la Renta para compañías con ganancias superiores a mil millones de pesos dominicanos, la República Dominicana ha consolidado su posición entre las naciones con las tasas impositivas más altas para empresas a nivel mundial. El economista Miguel Collado di Franco indicó que, de un estudio de 162 países, 122 de ellos, lo que representa el 75 por ciento, aplican tarifas menores a las que se implementarán en el país a partir del próximo año. Collado di Franco afirmó que economías que buscan atraer inversiones y capital, como Suiza, Emiratos Árabes Unidos, Hungría, Paraguay e Irlanda, mantienen tasas que oscilan entre el 8.5% y el 12.5%, considerablemente inferiores a las dominicanas, incluso antes de la propuesta de aumento.
En una entrevista con Héctor Herrera Cabral en el programa DÁGENDA, transmitido cada domingo por Telesistema Canal 11 y TV Quisqueya en Estados Unidos, el experto en economía añadió que, más allá del nivel de la tasa, este tipo de disposiciones puede afectar la percepción de los inversionistas sobre el ambiente de negocios. Explicó que, si bien el incremento propuesto será transitorio, los cambios frecuentes en las normativas fiscales pueden generar inestabilidad en las decisiones de inversión, especialmente en proyectos cuyos resultados se materializan a largo plazo. “La República Dominicana, con un 27%, ya superaba al 67% de los países más grandes del mundo en cuanto a impuestos corporativos; con este 30% aplicado a las grandes empresas, ya sobrepasa al 75 por ciento de esas naciones, lo que implica que seguirá atrayendo inversiones a los sectores que gozan de incentivos tributarios, y esto genera distorsiones adicionales”, afirmó el vicepresidente del CREES.
El economista mencionó que en esta “adecuación o transformación” del sistema tributario dominicano, se hicieron concesiones que, para la entidad que dirige, introducen distorsiones adicionales, aunque algunas de ellas sean “muy populares”. Miguel Collado enfatizó que el régimen fiscal normal posee dos tasas distintas y separadas: una para un grupo de contribuyentes que se mantendrá en el 27 por ciento y otra para un segundo grupo al 30%. Si se profundiza en la ley 30-26, se encontrará el asunto de los anticipos, que por naturaleza son impopulares, ya que implican adelantar dinero al fisco que podría estar siendo utilizado en actividades productivas, algo que no necesita mucha explicación. Precisó que, de acuerdo con el conjunto de artículos y disposiciones de la mencionada norma, se puede concluir que posee un enfoque netamente fiscalista.
Añadió que este paquete impositivo no busca corregir las distorsiones y los costos económicos, y el concepto de procrecimiento no concuerda con lo establecido en la ley. “Al final, es como haber dicho que el gobierno necesita 40,000 millones de pesos dominicanos, lo que equivale aproximadamente al 0.5% del Producto Interno Bruto. ¿Cómo se va a obtener? Se empieza a buscar línea por línea y esta es la primera: ‘Impuesto sobre la Renta a las Sociedades’”, detalló el director ejecutivo del CREES. Recordó que con la reforma implementada en la ley 253-2009 se elevó a un 29 por ciento, se redujo al 27 en 2013, y ahora se ha decidido llevarlo al 30% hasta el año 2029, fecha en la que se espera una verdadera reforma tributaria de carácter estructural. “Es un ajuste, una modificación del sistema tributario dominicano; así fue como se observó que se hizo, se otorgaron concesiones que, para nosotros, generan distorsiones adicionales, que son bien recibidas, pero el régimen normal tendrá dos modalidades con tasas diferenciadas, una para un grupo con una tasa del 27 por ciento y para otro grupo al 30%”, reiteró.
Miguel Collado asegura que la promesa de las autoridades de ahorrar RD$40,000 millones no se ha materializado. Miguel Collado di Franco afirmó que, según los análisis realizados por su institución sobre las ejecuciones presupuestarias del gobierno, el anuncio hecho al país el primero de mayo por las autoridades, sobre un plan de austeridad que permitiría ahorrar 40,000 millones de pesos dominicanos, no se ha concretado. “Quiero recordar que a finales de abril, las autoridades comunicaron que iban a ‘contener’, esa fue la palabra que emplearon, 40,000 millones de pesos dominicanos de gasto para utilizarlos frente a la situación de la guerra en Medio Oriente”, recordó Miguel Collado durante su entrevista en el programa D´AGENDA. Collado di Franco añadió que no es casualidad que la suma que se desea recaudar con la ley 30-2026 sea precisamente esa cifra. “Pero, ¿qué sucedió ese 30 de abril cuando se anunció que se iba a contener ese gasto? No se especificó qué gasto se iba a contener, ni tampoco en qué se iba a invertir. Nosotros propusimos que se elaborara un presupuesto reformulado, que el Congreso dejara por escrito cómo sería el presupuesto a partir de ese anuncio”.
“Eso quedó en el aire y no sabemos cuánto ha sido el ahorro, si es que lo hubo; no hemos observado un cambio en la ejecución del gasto. Los informes semanales preparados por el Ministerio de Hacienda y Economía a través de la Dirección General de Presupuesto indican que el gasto continúa al mismo ritmo”, insistió Miguel Collado. Sostuvo que, al momento del anuncio, las autoridades hablaron de ahorros en viáticos y publicidad, lo cual no es el aspecto fundamental del tema. “Cuando se analiza el gasto en su conjunto, no se percibe ese ahorro, y no es coincidencia que ahora se busque una cantidad similar, que es aproximadamente el 0.5% del Producto Interno Bruto”.
Exige la reforma del cálculo de los precios de los combustibles y una mejora en la información al consumidor. El vicepresidente del CREES, Miguel Collado di Franco, abogó por una modificación en la forma de calcular los precios de los combustibles y por optimizar la información que se ofrece semanalmente a la población. “No es sencillo comprender cómo se aplica el precio final; es una relación más compleja de lo que a veces pensamos. El precio al que se compró la semana anterior, según una publicación oficial que se utiliza, es más complejo de lo que parece”, explicó el profesional de la economía. Sostuvo que, “mientras se reforma el método de cálculo, el tipo de cambio que se convierte a pesos, el barril de petróleo que se ha adquirido a un precio X no tiene por qué ser el mismo que se observa a futuro, porque se puede comprar en el mercado ex post.” “Si necesito petróleo ahora, ¿cuál es el barco disponible más cercano, y no lo compré necesariamente al precio actual de estos días, es decir, algo más de 70 dólares por barril, el Intermedio de Texas?”, detalló.
“Además de todo eso, están los impuestos, que son un componente crucial porque representan más de la tercera parte del precio final de un galón de gasolina premium; entonces, sí, la comunicación podría ser mejor, pero existe la necesidad de transformar la manera de fijar los precios”, dijo Collado al programa D´AGENDA. Puso como ejemplo tres países de Centroamérica que tienen precios liberados, algunos con un precio de referencia. “En Guatemala se puede ver una gasolinera con un precio determinado y luego otra con una variación, a veces leve; se trata de operar como un mercado que refleja de mejor manera la fluctuación de los precios internacionales”. “Aquí existen distorsiones en este sentido, las hay con los impuestos que siguen siendo muy elevados, los que se aplican a los combustibles, además de que se establecen márgenes por regulaciones. Se necesita una reforma importante en los cálculos de precios, no hay que temerle porque en otros países los fija el mercado, y que se establezca cómo se seguirá subsidiando los hidrocarburos”, precisó.