La Red Dominicana de Estudios y Empoderamiento Afrodescendiente (RedAfros) ha sugerido la creación de un bono de acción climática solidaria. Esta iniciativa busca contrarrestar las repercusiones económicas y ambientales del sargazo en las costas dominicanas, priorizando el apoyo a las comunidades pesqueras. Se prevé que el volumen de sargazo supere el millón de toneladas para 2026, lo que subraya la urgencia de estas medidas.
La Red Dominicana de Estudios y Empoderamiento Afrodescendiente (RedAfros) ha propuesto establecer un bono de acción climática de carácter solidario. Su propósito es compensar los efectos económicos y ecológicos que el sargazo genera en las zonas costeras de la República Dominicana. Esta propuesta busca beneficiar, en particular, a las poblaciones cuya subsistencia depende de la pesca.
Darío Solano, portavoz de la organización, advirtió que las estimaciones para el año 2026 pronostican que la cantidad de sargazo podría exceder el millón de toneladas registrado el año anterior. En su opinión, este panorama representa un reto considerable para las áreas litorales y para cientos de familias que obtienen su sustento de la actividad pesquera. Detalló que la acumulación masiva de esta macroalga altera los ecosistemas marinos y perjudica la diversidad biológica. Asimismo, disminuye la productividad del sector pesquero y afecta los ingresos de pescadores y comerciantes.
“La abundante aparición de sargazo transforma por completo el aspecto y el entorno costero-marino, impactando la biodiversidad. Pero lo más preocupante es que incide gravemente en los ingresos y la calidad de vida de muchísimos pescadores, quienes observan cómo su actividad productiva se derrumba”, afirmó Solano.
RedAfros sugirió que el bono de acción climática funcione como un mecanismo de compensación para las comunidades afectadas. Adicionalmente, plantea destinar esos fondos a impulsar proyectos que conviertan el sargazo en una fuente de ingresos. Solano indicó que la gran presencia de esta alga obliga a desarrollar políticas públicas.
Considera que el objetivo debe ser transformar una dificultad ambiental en una oportunidad para la economía local. “Los informes señalan que 2026 será una temporada de gran intensidad en cuanto al volumen de sargazo. Esto nos impulsa a considerar iniciativas que permitan convertir este inconveniente en una oportunidad económica y de acción climática”, expresó. Entre las opciones mencionadas, destacó la generación de energía a través de biogás y otras tecnologías. También propuso utilizar el sargazo para la fabricación de diversos productos que beneficien a las comunidades costeras.
El experto en medio ambiente recordó que el sargazo, al descomponerse al aire libre, libera gases. Entre ellos, mencionó el ácido sulfhídrico, el metano y el dióxido de carbono. Explicó que estas emisiones pueden perjudicar tanto al medio ambiente como a la salud de las personas. En este contexto, sostuvo que un bono de acción climática contribuiría a compensar una parte de las pérdidas causadas por el cambio climático. Además, serviría de apoyo para las comunidades costeras que sufren los efectos de este fenómeno.