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Sáb, Jul

Inyectables de Grasa de Cadáveres: Una Nueva Opción para el Contorno Corporal Post-Pérdida de Peso

Tecnologia
La pérdida de peso, a menudo impulsada por fármacos como los GLP-1, puede generar una reducción de volumen indeseada en ciertas áreas corporales. Para abordar esta preocupación sin recurrir a la cirugía, ha surgido una innovadora solución: inyectables elaborados a partir de grasa de cadáveres. Esta alternativa, que promete un contorno corporal mejorado, está ganando terreno como una opción menos invasiva para quienes buscan restaurar el volumen perdido.

Quienes han experimentado la pérdida de peso saben que la reducción de volumen no siempre es uniforme. Mientras algunas zonas disminuyen, otras permanecen inalteradas o incluso pierden volumen en lugares no deseados. Aunque la cirugía estética es una opción para corregir estas asimetrías, implica una intervención quirúrgica con sus riesgos inherentes.

Para cubrir la necesidad de una alternativa no quirúrgica, ha emergido un inyectable compuesto por grasa de cadáveres. CNN ha reportado el caso de una abogada de Los Ángeles, de 43 años, que durante dos décadas consideró un aumento de pecho, pero se sentía disuadida por el dolor, la recuperación y la idea de implantes. El año pasado, encontró la solución en AlloClae, un inyectable producido por Tiger Aesthetics.

Diseñado para el contorno corporal y la corrección de tejidos blandos, AlloClae utiliza grasa de cadáveres donados. Este material es sometido a un tratamiento aprobado por la agencia estadounidense del medicamento, que según el fabricante, elimina el ADN del donante, y queda listo para su aplicación mediante inyección. A diferencia de los injertos de grasa tradicionales, donde se extrae grasa del propio paciente mediante liposucción y se reinserta en otra zona, AlloClae se suministra prefabricado y listo para usar.

Desde mayo de 2023, su fabricante ha informado de más de 2.000 pacientes tratados con AlloClae, y el tema ha generado debate en plataformas como Reddit. Cabe señalar que la idea no es del todo nueva: Renuva, de la organización sin ánimo de lucro MTF Biologics, lleva más de una década inyectando grasa de cadáver. No obstante, existe una diferencia crucial en el volumen inyectable: mientras Renuva inyecta un máximo de tres centímetros cúbicos, AlloClae puede administrar hasta 25 centímetros cúbicos.

La creciente popularidad de estos tratamientos se vincula en gran medida con el auge de los fármacos GLP-1. En Estados Unidos, donde aproximadamente el 11% de la población utiliza medicamentos como Ozempic para perder peso, muchas personas experimentan una pérdida de volumen facial o corporal no deseada, según el Gallup National Health and Well-Being Index. Tras adelgazar, estos individuos buscan recuperar el volumen en áreas como la cara, el pecho o los glúteos, según explica el cirujano plástico Luis Macias.

El procedimiento de AlloClae se realiza en consulta, eliminando la necesidad de hospitalización o anestesia general. Se completa en aproximadamente una hora, y las instrucciones post-tratamiento son "sorprendentemente sencillas", según una paciente. Desde enero de este año, su aplicación se ha flexibilizado, permitiendo que profesionales de enfermería y asistentes, con ciertas restricciones, también puedan administrarlo.

En cuanto a la legalidad y la ética, el consentimiento para la donación de órganos o el cuerpo a la ciencia en Estados Unidos se rige por leyes federales para los órganos, pero la legislación para el cuerpo y los tejidos varía según el estado. Esta disparidad ya ha generado problemas para Tiger Aesthetics: Nueva York bloqueó la distribución de su producto, lo que llevó a la empresa a demandar al estado por al menos 500.000 dólares en ventas perdidas, mientras busca nuevos bancos de tejido en otros estados para expandirse.

El principal dilema no es tanto legal como de consentimiento: el formulario de donación no especifica explícitamente si el tejido se usará para fabricar productos como AlloClae. Solo permite al donante autorizar el uso de su tejido para investigación, fines comerciales o sin restricciones. Esto plantea la cuestión de si las empresas están obteniendo beneficios de un acto altruista sin que el donante sea plenamente consciente del destino final de su cuerpo.