Desde tempranas horas del sábado, multitudes de entusiastas se congregaron en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte para presenciar las emocionantes competencias de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Familias, jóvenes y aficionados al deporte se unieron para apoyar a los competidores, creando un ambiente vibrante y festivo. La organización del evento recibió elogios por su eficiencia y la facilidad de acceso, destacando la importancia de acercar disciplinas menos populares al público.
Por Jazmín Díaz.- A partir de las primeras horas de este sábado, numerosas personas empezaron a congregarse en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte con el propósito de disfrutar las contiendas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. El recinto deportivo se transformó en un punto de reunión para núcleos familiares, juventud y entusiastas del deporte, quienes se presentaron para brindar su apoyo a los deportistas y experimentar de primera mano las diversas especialidades.
Las sesiones de judo y waterpolo atrajeron una considerable cantidad de espectadores, con tribunas llenas de seguidores que siguieron con fervor cada enfrentamiento y partido. En medio de ovaciones, capturas fotográficas y estandartes, los presentes subrayaron el clima de júbilo que se experimentaba en las instalaciones y el ímpetu con el que atletas de diversas naciones disputaban las preseas.
Aquellos que asistieron para observar las pruebas valoraron positivamente la gestión del evento. Muchos hicieron hincapié en la sencillez para llegar a las sedes, la organización dentro de los recintos, la protección y el trato recibido por parte del personal de asistencia y los voluntarios. Los asistentes también indicaron que esta clase de certámenes constituye una ocasión para acercar a la ciudadanía a disciplinas que usualmente reciben menor atención, tales como el judo y el waterpolo.