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Lun, Jul

El humo de los incendios centrales de la Península Ibérica se extiende por gran parte de España

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Grandes incendios forestales en el centro de la Península Ibérica, específicamente en Madrid y Ávila, están generando una vasta columna de humo que se dispersa a cientos de kilómetros. Este fenómeno, visible desde el espacio, está afectando la calidad del aire en múltiples regiones, provocando alertas y recomendaciones de las autoridades ante la alarma ciudadana y los riesgos para la salud.

Los grandes incendios forestales que asolan el centro de la Península, especialmente en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, están dejando una huella que va mucho más allá del área calcinada. Si has salido de casa y pensabas que cerca había un incendio, la posibilidad más plausible es que ese humo y cenizas vengan directamente del centro peninsular, pese a estar a cientos de kilómetros.

Sentir la presencia de humo en municipios del sur de Castilla-La Mancha, de Jaén o en Extremadura se está viendo a nivel satelital. Ha sido la propia AEMET la que ha confirmado mediante imágenes de satélite cómo la inmensa columna de humo está siendo empujada por los vientos en altura.

El penacho ha cruzado gran parte de la Península Ibérica, viajando hacia el sur y sureste hasta asomarse al arco mediterráneo. Este desplazamiento masivo está provocando un deterioro generalizado de la calidad del aire en su trayectoria, cargando la atmósfera de partículas en suspensión derivadas de la combustión de la masa forestal.

A medida que el humo avanza, los servicios de emergencias autonómicos han tenido que reaccionar ante la alarma de los ciudadanos que, de pronto, ven el cielo enturbiado y detectan un intenso olor a quemado, pensando que un nuevo incendio ha comenzado en su zona.

En Castilla-La Mancha, el servicio de extinción de incendios INFOCAM ha informado de una "importante presencia de humo" que cubre gran parte de la provincia de Toledo. Ante esta situación, las autoridades han sido claras con las recomendaciones al apuntar que es vital evitar el ejercicio intenso al aire libre y, si la concentración es muy alta, cerrar las ventanas de las viviendas.

El viaje de las partículas no se ha detenido en el Tajo. El humo ya ha alcanzado Extremadura, y en el sur, las autoridades andaluzas han emitido advertencias preventivas, puesto que ya es fácil ver la presencia de humo en el norte de Jaén justo en el paso de Despeñaperros.

Ante la aparición del humo y el olor a monte quemado, los servicios de emergencias se están esforzando en transmitir un mensaje fundamental para evitar el colapso de las centralitas al anunciar que la presencia de humo no implica que haya un incendio cercano. El riesgo principal para la población en estas comunidades receptoras del humo no es el fuego en sí, sino las consecuencias para la salud de respirar aire contaminado. El impacto se debe a la irritación de las vías respiratorias producida por las partículas finas y, aunque para la población general sana puede suponer tan solo una molestia o un leve picor de garganta y ojos, el empeoramiento de la calidad del aire tiene un impacto crítico en personas vulnerables, como por ejemplo personas con patologías respiratorias.

Como ha apuntado el Servicio de Extinción de Incendios Forestales de Andalucía en su cuenta de X, se espera que al menos en esta región de España este humo comience a dispersarse debido a la entrada de viento de levante.