28
Mié, Oct

Accidente Ferroviario en Toledo: Reconstrucción Detallada del Choque entre un AVE y un Iryo

Tecnologia
Un accidente ferroviario “inexplicable” tuvo lugar en Urda, Toledo, cuando un tren AVE de Renfe impactó a un Iryo que se encontraba detenido en la vía. El incidente, el segundo grave del año, ocurrió tras la caída del sistema de seguridad LZB. Las primeras investigaciones y declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, buscan esclarecer los minutos críticos que llevaron a la colisión, donde se investiga la secuencia de órdenes y la velocidad de los trenes.

“Es inexplicable”. Así calificó Óscar Puente, ministro de Transportes, el accidente ocurrido la mañana del 28 de octubre de 2026 en Urda, Toledo. En este suceso, un tren AVE de Renfe arrolló a un Iryo que estaba detenido en la vía. Este es el segundo accidente grave registrado en el año, siguiendo al ocurrido en Adamuz, Córdoba, el pasado mes de enero.

A continuación, se reconstruyen los eventos minuto a minuto para comprender las circunstancias clave.

07:54. El Iryo 6076 parte de Atocha con destino a Sevilla, llevando a bordo 147 personas.

08:00. Seis minutos después, el AVE 2080 sale con el mismo destino y 397 pasajeros. Ambos trenes circulan por la misma vía y en la misma dirección.

08:30. El sistema de seguridad LZB falla debido a un problema informático.

El tráfico ferroviario se detiene automáticamente al caer el sistema LZB. Este problema afecta un tramo de 69 kilómetros donde, según las investigaciones iniciales, se encontraban seis trenes. Óscar Puente, en sus declaraciones a los medios, no descartó la posibilidad de que hubiera más trenes parados en ese segmento.

Con el tráfico detenido, el Centro de Control de Atocha (CRC) asume el mando. En los minutos siguientes, los operadores dan la orden a los trenes de continuar la marcha “con normalidad”.

8:36. El AVE 2080 recibe la orden de continuar la marcha “con normalidad”. Aunque el maquinista tenía una señal roja frente a él, desde el centro de control se le indicó que siguiera adelante. El protocolo establece que, en estas circunstancias, la circulación debe ser “marcha a la vista”, lo que implica avanzar a una velocidad que permita detener el tren en caso de emergencia. Sin embargo, la orden recibida fue de circular con normalidad.

La orden inicial de “marcha con normalidad” se extendió a todos los trenes afectados. No obstante, uno de los maquinistas alertó al centro de control sobre la improcedencia de esta instrucción. En respuesta, el centro de control corrigió la orden, confirmando que la circulación debía ser “marcha a la vista”, es decir, a una velocidad considerablemente menor.

Una de las grandes incógnitas es por qué el tren de Iryo permaneció parado en las vías. En la rueda de prensa, Óscar Puente indicó que se cree que a este maquinista también se le dio la orden de continuar, aunque no pudo confirmarlo. Este punto aún requiere esclarecimiento.

8:36-8:53. El AVE 2080 recupera gradualmente su velocidad de circulación normal. Recorre 25 kilómetros sin ser alertado de que el Iryo que lo precedía se mantenía detenido en la vía.

8:53. Hora aún por precisar con exactitud. El AVE 2080 alcanza al Iryo 6076. Lo golpea a una velocidad aún no confirmada, aunque algunas informaciones sugieren que pudo haber superado los 100 km/h. Ambos trenes descarrilan, y varios vagones caen por un terraplén.