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Lun, Jul

Trabajadores de Hyundai Motor Inician Huelga por Protección Laboral ante Automatización y Demandas Salariales

Internacionales
Empleados de Hyundai Motor en Corea del Sur han comenzado una huelga parcial de tres días, impulsados por el estancamiento en las negociaciones salariales. Además de solicitar mejores compensaciones, el sindicato exige garantías claras sobre la seguridad de los empleos frente a la creciente implementación de robots e inteligencia artificial en las plantas. La protesta ha generado preocupación y un impacto inicial en el mercado bursátil.

Los colaboradores de la compañía automotriz Hyundai Motor iniciaron este lunes una interrupción laboral parcial de tres días en Corea del Sur, después de que fracasaran las discusiones sobre salarios con la gerencia. Más allá de exigir mayores incentivos económicos, el gremio solicita seguridades de que la integración de la robótica y la inteligencia artificial no comprometerá las fuentes de empleo. La manifestación provocó una baja del 2,95 % en el valor de las acciones de Hyundai en la Bolsa de Corea. Como parte de la acción sindical, los operarios de producción concluirán sus turnos dos horas antes de lo habitual hasta el miércoles, mientras la empresa y la organización sindical tienen previsto reanudar las conversaciones el jueves.

Los sistemas automatizados se están convirtiendo en el punto principal de desacuerdo. Más allá de las exigencias económicas, la automatización se ha transformado en uno de los ejes centrales del conflicto. Hyundai planea incorporar el robot humanoide Atlas a partir de 2028 en sus fábricas de Estados Unidos para ejecutar labores repetitivas, como el suministro de componentes a las líneas de ensamblaje. Posteriormente, la empresa proyecta extender su uso a tareas de ensamblaje más elaboradas hacia 2030. Ante esta situación, el sindicato demanda que cualquier despliegue de robots sea dialogado previamente con los representantes de los empleados y que se asegure la estabilidad de los ingresos en caso de que disminuyan las horas de trabajo por efecto de la automatización. También solicita elevar la edad de retiro de 60 a 65 años y establecer un esquema de remuneración que resguarde los ingresos de los trabajadores.

Los trabajadores demandan mayores bonificaciones. Otro de los aspectos de desacuerdo es la forma en que se distribuyen las utilidades de la organización. El sindicato pide un bono equivalente al 30 % de la utilidad neta consolidada del año anterior, una exigencia que ha cobrado relevancia después de que empresas tecnológicas como Samsung Electronics y SK Hynix concedieran significativos incentivos a sus empleados tras el auge de la inteligencia artificial. Adicionalmente, los empleados solicitan incrementar las bonificaciones habituales hasta el 800 % del salario mensual, en comparación con el 750 % actual, así como un incremento del sueldo base de 149.600 wones. Hyundai respondió con una propuesta que incluía un aumento salarial de 89.000 wones, una bonificación equivalente al 350 % del salario más 10 millones de wones, además de 15 acciones de la compañía, oferta que fue rechazada por la organización sindical.

La interrupción de labores podría afectar la producción. De acuerdo con la agencia Yonhap News, el cese de actividades podría generar pérdidas de producción superiores a 18.700 millones de wones por hora. Durante una huelga similar llevada a cabo el año pasado, los paros parciales redujeron la producción en aproximadamente 7.000 unidades, con pérdidas estimadas en más de 300.000 millones de wones. Corea del Sur continúa siendo el centro de fabricación principal de Hyundai y concentra casi la mitad de las ventas mundiales de la empresa. Cada año, más de un millón de vehículos producidos en el país se destinan a la exportación, por lo que una interrupción prolongada podría impactar la cadena de suministro global. Por su parte, Hyundai calificó algunas de las exigencias sindicales de “irracionales” y advirtió que no compensará los salarios no percibidos durante la huelga. La empresa también indicó que las protestas anteriores causaron pérdidas de producción y afectaron su relación con clientes y consumidores.