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Mar, Jul

CEO de Startup de IA Defiende Jornada Laboral Extrema como 'Producto' Voluntario

Tecnologia
El CEO de una startup de IA de Silicon Valley, Daksh Gupta, generó controversia al defender una cultura laboral de "entrega total", incluyendo jornadas de hasta 100 horas semanales. Meses después, Gupta ha matizado sus declaraciones, explicando que el modelo 996 fue sacado de contexto inicialmente, aunque reconoce que su equipo sí trabaja bajo ese esquema. Argumenta que el puesto de trabajo en su empresa es un "producto" transparente, ofreciendo salarios altos y acciones a cambio de un compromiso excepcional, y que quienes buscan un horario más relajado simplemente no encajan en su propuesta.

A finales de 2024, Daksh Gupta, fundador y CEO de una pequeña startup de IA de Silicon Valley, publicó un tuit que generó una fuerte reacción en su contra. En él, afirmaba que su startup no ofrecía conciliación laboral y buscaba empleados dispuestos a comprometerse a trabajar 100 horas a la semana, incluyendo fines de semana. En ese momento, justificó esta exigencia con la frase: "A nadie le importa la tercera mejor empresa, ni siquiera la segunda mejor en ninguna categoría de software. Si te esfuerzas al 95%, es como si no te esforzaras nada", según declaraciones recogidas por Inc.com.

Meses después, el joven CEO ha vuelto a aclarar la polémica en el pódcast The Peel con Turner Novak, lo que ha modificado la percepción inicial. Gupta explica que el famoso modelo "996" (de nueve de la mañana a nueve de la noche, seis días a la semana) no surgió como una norma de la empresa. Las declaraciones se originaron en una entrevista para el San Francisco Standard sobre la vida social de los jóvenes fundadores de Silicon Valley. Cuando le preguntaron qué hacían para divertirse, él resumió la tendencia del momento: "996, levantar pesas, no beber, no hacer drogas, correr, comer carne con huevos y casarse joven", afirmó Gupta.

Alguien sacó esa frase de contexto, convirtiéndola en titular y, posteriormente, en una controversia. Sin embargo, Gupta no niega que en su startup se esté aplicando el modelo de jornada "996". Reconoce que su equipo trabaja de nueve de la mañana a nueve y media de la noche, y gran parte del fin de semana. Pero rechaza la etiqueta "996" sin matices. Según su opinión, ese término "implica imposición y suena a una fábrica de 2008 en un país del tercer mundo", señala el joven CEO, y eso es algo que él quiere evitar a toda costa: la imposición.

La idea central que defiende el CEO de Greptile en la entrevista con Turner Novak es que los puestos de trabajo en su empresa son, literalmente, "un producto". Ofrece sueldos altos, un paquete de acciones inusualmente generoso para una startup en su fase de expansión, y proyectos técnicos desafiantes en un equipo pequeño. A cambio, pide una entrega total. Para evitar sorpresas, dice que trata a cada candidato "como a un inversor". Les muestra los ingresos de la empresa, el crecimiento, la satisfacción de los clientes. Les permite hablar con empleados e inversores antes de firmar cualquier acuerdo. "El producto es ese: si te resulta atractivo, entonces deberías unirte a nosotros. Voy a ser muy transparente sobre lo que es", destaca Gupta. Quien busque un horario cómodo y estabilidad, según Gupta, simplemente no encaja: "ese no es el producto aquí", resume sin rodeos.

No es el único defensor del esfuerzo extremo. A pesar de ser un enfoque bastante particular con respecto a la relación empleado/accionista, Gupta no ha inventado ninguna fórmula que no se aplique ya en otras empresas de Silicon Valley. Lucy Guo, cofundadora de Scale AI, defiende semanas de 90 horas como el estándar deseable. Otros jóvenes fundadores han cambiado las fiestas y la vida social por jornadas de 92 horas, sin alcohol de por medio. Grandes figuras de Silicon Valley como Elon Musk y Serguéi Brin llevan años pidiendo entre 60 y 80 horas semanales a sus plantillas.

Lo curioso es el momento actual. China prohibió el modelo 996 por ley hace cinco años. El Tribunal Supremo Popular lo declaró ilegal en 2021, tras varias muertes de empleados por exceso de horas. Silicon Valley está resucitando, casi con orgullo, el mismo modelo de jornada laboral que Pekín archivó como un tremendo error.

No todo el ecosistema aplaude esta filosofía. Suranga Chandratillake, socio de Balderton Capital, cree que este discurso proviene principalmente de inversores que nunca fundaron nada y solo buscan un retorno rápido de su inversión a costa del sobreesfuerzo de los empleados. Amelia Miller, de la plataforma de empleo Ivee, va más allá y asegura que exigir siete días de trabajo sin descanso es directamente una mala señal para los inversores. Los números le dan parte de razón. Según CB Insights, el agotamiento del equipo fundador figura detrás de un 5% de los cierres de startups analizados. No es la causa principal, pero tampoco es una anécdota. Mientras tanto, OpenAI publica informes que piden semanas de cuatro días gracias a la IA, justo cuando otras empresas del sector exigen lo contrario a sus ingenieros. Esa contradicción, de momento, sigue sin respuesta.