La esperanza de encontrar personas con vida se reduce en Venezuela a medida que pasan los días desde los terremotos devastadores. Familiares y ciudadanos continúan la búsqueda entre los escombros, mientras las autoridades restringen el acceso a La Guaira para facilitar las operaciones de rescate. El balance oficial ya reporta cientos de fallecidos y miles de desaparecidos, intensificando la urgencia de las labores.
La desesperación se intensifica en Venezuela conforme avanzan las horas desde los potentes sismos que golpearon la nación el miércoles pasado. Transcurridos tres días de la catástrofe, los parientes de quienes no han sido localizados persisten en la remoción de restos de casas y edificaciones derrumbadas, albergando la expectativa de ubicar a sobrevivientes. Conscientes de que las probabilidades de hallar individuos con vida se reducen con el transcurso del tiempo, decenas de ciudadanos contribuyen en las tareas de búsqueda, en muchos casos empleando herramientas improvisadas ante la insuficiencia de equipos especializados.
Las autoridades venezolanas informaron el viernes por la noche que limitarían el ingreso al estado La Guaira, una de las áreas más afectadas por los movimientos telúricos, debido a que la congestión vehicular y la masiva concurrencia de gente empezaban a entorpecer las actividades de rescate. A partir de ahora, quienes deseen entrar deberán poseer una autorización oficial. Mientras tanto, más de 14,000 integrantes de las fuerzas militares y policiales permanecen desplegados en la zona para respaldar las labores de emergencia, según comunicó la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
A medida que el número de víctimas continúa en aumento, numerosos venezolanos han asumido la búsqueda de sus seres queridos desaparecidos, al considerar insuficiente la presencia de equipos de rescate estatales en algunos de los sectores más golpeados. Conforme al informe oficial, los terremotos han causado al menos 920 decesos y más de 51,000 personas no localizadas, mientras prosiguen las acciones de remoción de escombros. Las entidades internacionales de asistencia recuerdan que las primeras 48 a 72 horas posteriores a un sismo constituyen el lapso más crucial para ubicar a sobrevivientes, si bien esa ventana puede ampliarse si las personas atrapadas logran acceder a agua o provisiones.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, reconoció la seriedad de la tragedia y aseguró que las autoridades mantienen los esfuerzos para ubicar a quienes sobrevivieron. “Cada individuo salvado es un milagro. No ocultaremos absolutamente nada sobre la magnitud de esta calamidad”, manifestó.