Un barco mercante fue presuntamente atacado por un dron en el Mar Negro, a 24 kilómetros de la costa rumana, resultando en el hundimiento de la embarcación. El incidente ha dejado un marinero fallecido y tres tripulantes desaparecidos, según confirmaron las autoridades rumanas. El suceso tuvo lugar mientras el buque se dirigía de Turquía a Rumanía, con diez de sus trece tripulantes siendo de nacionalidad ucraniana.
Un buque de carga con trece personas a bordo sufrió un impacto y se hundió este viernes, aparentemente por un vehículo aéreo no tripulado, a 24 kilómetros de la orilla rumana, en el Mar Negro. Este acontecimiento resultó en la muerte de al menos un marinero y la desaparición de otros tres, según comunicaron las autoridades de Rumanía. El asalto contra el barco Khoryv, que navega bajo el pabellón de las islas Comoras y viajaba desde Turquía hacia Rumanía, ocurrió fuera de las aguas jurisdiccionales rumanas, cerca del puerto de Constanza, informó la cadena de noticias Digi24.
El Centro de Coordinación Marítima de la Autoridad Naval Rumana fue notificado del incidente aproximadamente a las 10:00 hora local (07:00 GMT), y varias embarcaciones de rescate fueron enviadas rápidamente al área para salvar a los marineros, entre ellos diez ucranianos. De acuerdo con información proporcionada a EFE por fuentes de la Autoridad Naval Rumana, hasta el momento, las naves de intervención han logrado rescatar con vida a nueve individuos del agua y recuperar un cuerpo sin vida. Dadas las condiciones meteorológicas desfavorables y la visibilidad limitada, no es posible llevar a cabo una operación aérea con helicópteros.
El navío agredido, que transportaba material ferroso, había partido del puerto turco de Eregli, al este de Estambul, con destino al puerto rumano de Sulina, localizado cerca de la frontera con Ucrania. El Mar Negro, frente a las costas de Rumanía y de la nación vecina Bulgaria, ha experimentado durante varias semanas una serie de ataques con vehículos aéreos no tripulados contra buques mercantes, que han causado al menos 30 fallecidos o extraviados y el hundimiento de múltiples embarcaciones. Rusia es la principal sospechosa de estos asaltos debido al destino y la carga de los barcos, pero los gobiernos de Rumanía y Bulgaria han mantenido una postura cautelosa al momento de acusar directamente a Moscú, ante la ausencia de pruebas materiales irrefutables.