Las obras de expansión del metro de Málaga hacia el Hospital Civil han revelado una vasta necrópolis romana en la calle Hilera. Este hallazgo, considerado uno de los más grandes y mejor conservados de España, documenta casi mil complejos funerarios y más de mil individuos, reescribiendo la historia conocida de la antigua Malaca y extendiendo el proyecto del metro hasta 2027.
Las obras de expansión del metro de Málaga, que buscan llevar una nueva línea hacia el Hospital Civil y el futuro nuevo hospital, han propiciado el descubrimiento de una necrópolis romana. Este hallazgo, según el Diario SUR, es uno de los más grandes y mejor conservados de España.
La excavación arqueológica, que se ha desarrollado durante meses bajo la calle Hilera en el centro de Málaga, está modificando lo que los historiadores conocían sobre la antigua ciudad romana de Malaca, un vestigio del Imperio Romano. Hasta el momento, los arqueólogos han documentado 984 complejos funerarios que albergan a más de 1.000 individuos, según datos de la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía. El yacimiento, que data de entre los siglos II y IV d. C., se extiende a lo largo de unos 400 metros. Lo sorprendente es que, antes de este descubrimiento, no existía registro previo, ya que se creía que la zona correspondía a terrenos ganados al mar en época islámica, lo que habría justificado la ausencia de restos anteriores.
Según National Geographic, una excavación de salvamento realizada meses antes del verano de 2025 ya había desenterrado unas 15 tumbas. El medio informa que en aquel momento se encontraron 274 enterramientos y más de 400 individuos. El recuento actual es más de tres veces superior y se espera que aumente.
Según Diario Sur, las tumbas fueron excavadas en arcilla roja y posteriormente cubiertas por huertas islámicas y, más tarde, modernas. Presentan diversas formas, incluyendo marcos de tejas (tegulae) construidos alrededor del cuerpo, cubiertas de tejas a dos aguas, fosas simples, cistas revestidas de piedra, e incluso recién nacidos enterrados en ánforas. Algunas tumbas se superponían hasta en tres niveles, según indicó Mario Muñoz-Atanet, consejero autonómico de Fomento, al diario. También se han encontrado numerosas monedas de distintas procedencias, lo que concuerda con la historia de Malaca como puerto que atraía a personas de todo el Mediterráneo. Un equipo de arqueólogos y antropólogos se encuentra actualmente estudiando los restos, y su trabajo podría revelar detalles sobre la vida de estas personas, su alimentación, enfermedades y ocupaciones. La variedad en los tipos de enterramiento también podría ofrecer información sobre sus creencias y vínculos familiares y sociales.
La excavación se localiza en el primero de los tres tramos del ramal hacia el futuro hospital Virgen de la Esperanza, entre la estación de Guadalmedina y el final de la calle Hilera. La superficie afectada por la excavación se ha reducido de 406 a 250 metros lineales, lo que ha permitido retomar los trabajos en la losa de cubierta del túnel. A pesar de esto, Muñoz-Atanet comentó al medio que esta fase, cuya finalización estaba prevista inicialmente para noviembre, se extenderá ahora hasta principios de 2027. Promete que, a pesar de la modificación del proyecto, la fecha general de apertura no se verá afectada, ya que los tres tramos se están construyendo de forma escalonada.
Los restos serán trasladados finalmente al Museo de Málaga. Las piezas más relevantes se exhibirán en un futuro espacio dedicado junto al túnel de la estación de Guadalmedina, que ya alberga restos del barrio islámico de Attabanim. El consejero añadió que una tumba de cada tipo se destinará al proyectado museo arqueológico del metro.