Un individuo de 75 años, previamente condenado a dos décadas de cárcel por orquestar un ataque con ácido contra su expareja, fue recapturado por las autoridades en La Vega. Su detención se produjo tras la negativa de un tribunal a extender su libertad condicional por razones de salud, ordenando su retorno a prisión para cumplir la parte restante de su sentencia. La decisión judicial enfatiza la necesidad de atención médica continua durante su reclusión, a pesar de su condición oncológica.
El Ministerio Público llevó a cabo la aprehensión en La Vega de Cándido Fausto Félix Abreu Corona, de 75 años, quien había sido sentenciado a 20 años de reclusión. La condena se impuso por haber contratado a una persona para agredir con una sustancia corrosiva a su expareja, un suceso ocurrido en la provincia de Santiago. La detención fue ejecutada por la Unidad de Captura de Prófugos, Rebeldes y Condenados (Ucaprec), bajo la dirección de la fiscal Andry De Los Santos, en cumplimiento de la Resolución penal núm. 212-01-2026-SRES-00236, dictada por el Tribunal de Ejecución de la Pena del Departamento Judicial de La Vega, presidido por el juez Manuel Ramón González Espinal.
El arresto ocurrió después de que el tribunal rechazara la petición de extensión de la excarcelación por motivos de salud, presentada por los representantes legales del condenado, y dispusiera su reingreso a la cárcel pública La Concepción, ubicada en La Vega. La determinación judicial establece que Abreu Corona deberá cumplir 12 años, siete meses y 16 días de prisión, lo que corresponde al periodo restante de su condena. Su fecha de liberación definitiva se fijó para el 25 de abril de 2039.
El tribunal adoptó esta medida tras analizar la documentación médico-pericial y las declaraciones del recluso y su fiador. Aunque se reconoció que el condenado padece una condición oncológica que requiere seguimiento, tratamiento y cuidado especializado, se determinó que las pruebas no confirmaban una enfermedad terminal ni una situación clínica incompatible con su permanencia en un centro penitenciario. No obstante, en consideración al principio de humanización de la pena, se ordenó que reciba atención médica continua durante su internamiento.
Antecedentes del caso
El Tercer Tribunal Colegiado de Santiago impuso a Abreu Corona una pena de 30 años de prisión en noviembre de 2021. Sin embargo, en 2022, la Segunda Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santiago modificó la sentencia y redujo la condena a 20 años, al aceptar parcialmente un recurso de apelación presentado por el procesado, en calidad de cómplice.
Posteriormente, el 11 de mayo de 2026, su defensa solicitó ante el Tribunal de Ejecución de la Pena de La Vega la renovación de la excarcelación por motivos de salud. Esta petición fue denegada, al considerar el tribunal que no se cumplían los requisitos para mantener esa modalidad de cumplimiento de la pena.
Según el expediente del Ministerio Público, en 2010 la víctima decidió terminar una relación de diez años con Abreu Corona, debido a los maltratos físicos y psicológicos a los que, según la acusación, estaba siendo sometida. El hombre, presuntamente, se negó a aceptar el fin de la relación y continuó acosándola. En 2014, Abreu Corona supuestamente contrató a otro individuo, también procesado en el caso, para que desfigurara el rostro y el cuerpo de la mujer. De acuerdo con el expediente, la víctima regresaba a su hogar cuando fue interceptada por el agresor, quien le arrojó la sustancia corrosiva, causándole heridas graves.