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Lun, Oct

Israel Vota Hoy con Netanyahu Bajo Escrutinio por Asuntos Pendientes

Internacionales
Israel celebra elecciones hoy, en un momento crucial de su historia reciente. Los votantes no solo elegirán a su próximo gobierno, sino que también responderán a la cuestión fundamental de si Benjamin Netanyahu debe continuar liderando el país. La votación se produce en medio de serias preocupaciones sobre la seguridad, las responsabilidades políticas tras eventos recientes y los desafíos legales que enfrenta el actual primer ministro.

Israel acude a las urnas este martes en una de las coyunturas más delicadas de su historia reciente. Después de tres años de conflicto, crecientes divisiones internas y una incesante presión global, los israelíes no solo decidirán quién conformará la siguiente administración. También responderán, de alguna manera, a una pregunta crucial: ¿debería Benjamín Netanyahu continuar al frente de la nación tras todo lo acontecido?

El asalto dirigido por Hamás el 7 de octubre de 2023, que resultó en aproximadamente 1,200 fallecidos y 251 personas secuestradas, reveló graves deficiencias de seguridad bajo una gestión que había hecho de la protección ciudadana una de sus principales promesas. Tres años después, las familias de las víctimas aún aguardan explicaciones y demandan una investigación imparcial que determine las responsabilidades y las causas de los fallos. Netanyahu llega a estos comicios sin haber asumido personalmente la culpa por esos errores. Aunque altos mandos militares y de inteligencia sí los han reconocido, el primer ministro defiende su administración y presenta las operaciones contra Hamás, Hezbolá e Irán como parte de su estrategia para asegurar la protección de Israel.

A esto se suman sus complicaciones judiciales. Netanyahu enfrenta en Israel un proceso por corrupción, con acusaciones de soborno, fraude y abuso de confianza. Adicionalmente, pesa sobre él una orden de detención de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad en Gaza. Él niega todas las imputaciones. Ambos procedimientos continúan su curso independientemente del resultado electoral, pero una posible pérdida del poder lo situaría en una situación política más vulnerable.

Frente a Netanyahu, destacan otros dos nombres importantes. Gadi Eisenkot, antiguo jefe del Estado Mayor del Ejército y líder del partido Yashar, ha enfocado gran parte de su discurso en exigir rendición de cuentas y restablecer la confianza en las instituciones. El conflicto lo afectó directamente: su hijo y dos de sus sobrinos perecieron en combate en Gaza. El otro es Naftali Bennett, quien ya ocupó el cargo de primer ministro entre 2021 y 2022 y ahora lidera una coalición con Yair Lapid. Con orígenes en la derecha, Bennett se presenta como una alternativa a Netanyahu sin renunciar al enfoque en la seguridad, una de las mayores preocupaciones de los israelíes.

Las encuestas prevén un panorama complejo. Ningún bloque tiene garantizados los 61 escaños necesarios para gobernar en un Parlamento de 120 diputados. Lo más probable es que se inicie un nuevo período de negociaciones, en el que los partidos minoritarios y las formaciones árabes tendrían una influencia significativa. El conflicto en Gaza sigue siendo una presencia constante: por las vidas perdidas, por la devastación y por el impacto en la imagen global de Israel. La seguridad, las responsabilidades políticas y el futuro de la relación con los palestinos son debates que no se resolverán con el conteo de votos. Netanyahu aspira a permanecer en el poder. Sus adversarios buscan poner fin a su mandato. Y una sociedad profundamente dividida deberá decidir su rumbo.

Mañana Israel elegirá un nuevo Parlamento, aunque esto no asegura un nuevo Gobierno. Lo que sí revelarán las urnas es una medida del apoyo que aún conserva Netanyahu después de tres años que transformaron el país.