El deterioro cognitivo en la población adulta mayor representa un desafío significativo en República Dominicana, imponiendo una considerable carga financiera a las familias, que suelen cubrir la mayor parte de los costos. Se estima que el gasto anual por persona es de US$2,300, con proyecciones de un aumento sustancial. Esta situación subraya la urgencia de fortalecer las políticas públicas y ampliar los servicios especializados para estos pacientes, buscando aliviar el impacto económico en los hogares dominicanos.
La disminución de la función cerebral en personas de edad avanzada constituye un problema global, regional y local que acarrea grandes gastos para los afectados y sus seres queridos. En la mayoría de los casos, los parientes asumen la responsabilidad económica de la enfermedad. Documentos oficiales del Ministerio de Salud Pública indican que el desembolso anual aproximado por individuo alcanza los US$2,300, con previsiones de que esta cifra podría duplicarse o triplicarse. Generalmente, estos fondos provienen de las familias de los pacientes, ya que los pensionados no disponen de ingresos suficientes para sufragar el tratamiento.
El hecho de que el 94 % de la asistencia recaiga en los familiares y que entre el 8 % y el 11.7 % de la población adulta mayor experimente una disminución cognitiva o demencia, resalta la necesidad de ampliar la atención especializada para estos individuos. En este escenario, el Estado podría mitigar el efecto económico sobre los hogares a través de subvenciones e incentivos destinados a las familias que brindan cuidados. El Ministerio de Salud Pública propone reforzar las directrices gubernamentales para la prevención y el manejo de las demencias, adoptando un enfoque basado en derechos. Asimismo, sugiere fomentar la salud y la prevención de estas condiciones en el ámbito comunitario, extender la cobertura y el acceso a los servicios de atención para quienes viven con demencia, así como para sus parientes y cuidadores. De igual forma, plantea robustecer el sistema de información, seguimiento, evaluación e investigación sobre estas afecciones.
INVESTIGACIÓN REGIONAL REVELA MEJORAS EN LA COGNICIÓN
Un estudio divulgado este lunes, llevado a cabo durante dos años por LatAm-FINGERS en once naciones de América Latina y la República Dominicana, determinó que una intervención multifacética, estructurada y adaptada culturalmente, basada en actividad física, nutrición equilibrada, control cardiovascular, entrenamiento mental y socialización, consiguió mejoras cognitivas un 55 % superiores a las obtenidas mediante recomendaciones generales de salud en adultos mayores con riesgo de deterioro cognitivo. La investigación, financiada por la Alzheimer's Association, incluyó a 1,065 participantes, con edades comprendidas entre los 60 y los 77 años, reclutados en centros de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay. El 82.3 % de los participantes completó los dos años de seguimiento.
REPÚBLICA DOMINICANA ENFRENTA UN AUMENTO EN LOS CASOS
El Plan de Respuesta a las Demencias y Deterioros Cognitivos en la República Dominicana 2020-2025, publicado por el Ministerio de Salud Pública, estima que el 8 % de la población mayor de 60 años desarrollará algún tipo de demencia. “La asistencia en un 94 % se realiza en el hogar, donde el cuidador debe reducir sus horas de trabajo o dejar de trabajar para atender al familiar, empobreciendo aún más a las familias”, señala el estudio. Por su parte, el Reporte Mundial de Alzheimer 2015 indica que la República Dominicana registró 54,000 personas con demencia en 2010, cifra que podría ascender a 125,000 en 2030 y a 241,000 en 2050, lo que representa un incremento del 346 % entre 2010 y 2050. El informe añade que el costo anual por persona en 2010 fue de US$4,061, monto que también fue asumido, en su mayoría, por las familias.
INVESTIGACIONES ALERTAN SOBRE ALTA INCIDENCIA
La Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) estableció que, en la República Dominicana, las investigaciones sobre el deterioro cognitivo y la demencia muestran una prevalencia del 11.7 % en adultos mayores de 65 años. Estos estudios han impulsado al sistema de salud a priorizar el diagnóstico temprano, dado que el país presenta una de las tasas más elevadas de prevalencia de deterioro cognitivo y demencia en la región del Caribe.