Carlos Segura Foster, experto agropecuario del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ha señalado que la producción de arroz en el país enfrenta serios desafíos. Estos problemas se deben, según él, a una política gubernamental de importaciones desmedidas que ha desequilibrado el mercado. El dirigente destacó que esta situación ha afectado negativamente a productores, comerciantes y molineros, generando una caída en los niveles de producción y el apoyo financiero al sector.
Carlos Segura Foster, especialista en temas agrícolas y miembro destacado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), declaró este sábado que la industria arrocera dominicana está experimentando dificultades. Atribuyó esta situación a lo que describió como una estrategia de “importaciones excesivas” implementada por la administración actual. Con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Arroz, el exdirector del Banco Agrícola afirmó, a través de un comunicado, que las decisiones tomadas por el Gobierno han impactado la producción local y han alterado el equilibrio entre quienes cultivan, comercializan, procesan y consumen el cereal.
Segura Foster indicó que durante las gestiones del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), específicamente en los periodos de 1982-1986 y 2000-2004, también se presentaron inconvenientes en el ámbito arrocero. Sin embargo, consideró que los problemas actuales, los cuales comenzaron en 2020, han sido de mayor magnitud. Asimismo, aseveró que los créditos otorgados por el Banco Agrícola a los agricultores de arroz de pequeña y mediana escala se encuentran por debajo de los niveles registrados en el año 2017.
El líder político manifestó que la cosecha nacional de este grano tampoco ha alcanzado, bajo la actual administración gubernamental, los volúmenes obtenidos en 2018 y 2019, cuando el PLD estaba en el poder. También manifestó su inquietud por la situación del Banco Agrícola y de la Aseguradora Agropecuaria Dominicana (Agrodosa), instituciones que, según sus palabras, han perdido su capacidad para respaldar a los productores del país.
En lo referente a las importaciones, Segura Foster argumentó que la entrada de grandes cantidades de arroz extranjero provocó una acumulación de existencias en los depósitos de los molineros. Esto, según su explicación, resultó en una disminución de las compras del producto nacional y en una reducción de los precios pagados a los agricultores. Señaló que durante los años 2024 y 2025, el 31% del arroz importado provino de Estados Unidos, mientras que el 69% restante fue adquirido en naciones que no forman parte del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA).
El exfuncionario consideró que la estrategia de importaciones debe ser objeto de una revisión con el fin de asegurar la estabilidad de la producción doméstica y las condiciones económicas de todos los participantes en la cadena de valor del arroz.