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Sáb, Oct

Investigación de la Guardia Civil: Posibles Fallas Técnicas y Humanas en Accidente Ferroviario en Toledo

Internacionales
La Guardia Civil de España está profundizando en la investigación del trágico choque ferroviario en Urda, Toledo, que involucró a un tren AVE de Renfe y uno de Iryo, resultando en 69 víctimas mortales. Las pesquisas se centran en determinar si el incidente fue provocado por un error humano o por deficiencias técnicas y operativas en los sistemas de seguridad y control, especialmente la autorización emitida desde el Centro de Control de Atocha.

Madrid, España. – La Benemérita española está examinando posibles deficiencias en los sistemas y normativas de seguridad ferroviaria que podrían haber contribuido a la colisión entre un tren de alta velocidad de Renfe y otro de Iryo, ocurrida en Urda, provincia de Toledo, dejando un saldo de al menos 69 personas fallecidas. Conforme a las indagaciones, los agentes buscan establecer si el siniestro fue resultado de una decisión humana equivocada o si existieron fallos técnicos y operacionales previos que debieron haber impedido que ambos trenes terminaran en la misma sección de vía.

Uno de los puntos clave de las investigaciones es la autorización emitida desde el Centro de Control de Atocha, que permitió al conductor del AVE continuar su recorrido mientras el tren Iryo permanecía detenido delante de él. Aunque el ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló inicialmente un posible error humano, los investigadores ahora analizan las circunstancias en que se produjo esa autorización y el funcionamiento de los mecanismos de protección ferroviaria.

Examinan sistemas de seguridad y comunicaciones

Entre los componentes bajo escrutinio se encuentran la interrupción de la transmisión del sistema automático de protección LZB, el funcionamiento del bloqueo ferroviario y la operación del sistema ASFA, diseñado para supervisar ciertas condiciones de circulación. Los agentes también investigan por qué no se corrigió la autorización otorgada al AVE, a pesar de que el otro convoy seguía parado. Asimismo, buscan esclarecer las razones por las que el tren Iryo no pudo reanudar su marcha y qué información poseían los operadores del centro de control antes del impacto.

Para reconstruir los eventos, los investigadores revisan las cajas negras de los trenes, las comunicaciones con Atocha, los registros de circulación y los protocolos de seguridad. Las pesquisas también deberán determinar la velocidad real a la que se desplazaba el AVE en el momento de la colisión y si hubo oportunidades para evitar el accidente.

Continúan las labores de investigación e identificación

Este sábado 31 de octubre, efectivos de la Guardia Civil reanudaron las tareas en el sitio del siniestro para ubicar posibles restos biológicos o personas desaparecidas, así como para recuperar pruebas relevantes para el proceso judicial. La agencia EFE informó que el número de fallecidos se mantiene en 69 y que las autoridades forenses ya habían completado las autopsias de las víctimas. Según los últimos datos oficiales divulgados, 36 personas habían sido identificadas, mientras continuaban las gestiones para notificar a sus familiares.

La investigación sigue en curso y, hasta el momento, no se ha determinado de manera concluyente qué fallas provocaron la colisión ni quiénes podrían tener responsabilidad en lo sucedido.