07
Mar, Jul

China Evalúa Restricciones al Acceso Externo a sus Modelos Avanzados de IA, Siguiendo el Precedente de EE. UU.

Tecnologia
Las autoridades chinas están considerando imponer limitaciones al acceso exterior a sus modelos de inteligencia artificial más avanzados, una medida que refleja las acciones previas de Estados Unidos. Esta decisión podría afectar a gigantes tecnológicos como Alibaba y ByteDance, redefiniendo el panorama global de la IA y planteando desafíos para empresas y usuarios que dependen de estas tecnologías. Europa, por su parte, observa con preocupación la creciente dependencia de sistemas de IA extranjeros.

Cuando Estados Unidos implementó controles de exportación que llevaron a Anthropic a deshabilitar Fable 5 y Mythos 5 para sus usuarios, se hizo evidente una realidad ineludible: el acceso a la IA avanzada puede ser restringido. Esto no ocurre porque el modelo desaparezca o deje de funcionar técnicamente, sino porque una determinación de seguridad nacional puede transformar una herramienta disponible en una capacidad condicionada. Desde entonces, la situación ha evolucionado ligeramente: los controles sobre Fable se levantaron tras nuevas salvaguardias y Mythos se limitó a algunas organizaciones estadounidenses de confianza, pero el precedente permanece.

Ahora, esta cuestión resurge desde otra perspectiva. Reuters informa que, durante el último mes, las autoridades chinas han mantenido reuniones con importantes empresas tecnológicas del país para analizar posibles restricciones al acceso externo a sus modelos de IA más sofisticados, incluyendo algunos que aún no han sido lanzados. En estos encuentros participaron Alibaba, ByteDance y Z.ai, según tres fuentes familiarizadas con las conversaciones. Hasta el momento, no hay una medida aprobada, un calendario establecido ni un alcance definitivo. Sin embargo, hay un aspecto quizás más revelador: Pekín está debatiendo hasta qué punto desea abrir sus productos de IA más avanzados.

Lo discutido en estas reuniones va más allá de cerrar una API o limitar el acceso a un producto específico. Según la agencia, los participantes abordaron la imposición de límites a los modelos más avanzados, tanto a las versiones cerradas como a las más abiertas, y también el endurecimiento de las consecuencias para lo que denominan filtraciones o robos de tecnología propietaria de IA. Una de las fuentes consultadas indicó que estas filtraciones podrían ser tratadas como delitos vinculados a la estricta ley china de seguridad nacional. También se plantearon nuevas restricciones sobre quién puede financiar startups nacionales de IA.

La IA avanzada se enmarca en la lógica del control estratégico. Hay varias razones por las que esta situación no se limita únicamente a las fronteras chinas. Desde la aparición de DeepSeek R1, la IA desarrollada en China ha ganado terreno fuera del país gracias a una combinación muy atractiva para muchas empresas: costes bajos y capacidades cada vez mayores. Alibaba cuenta con Qwen, ByteDance tiene Doubao y Z.ai ha captado la atención en Silicon Valley con GLM-5.2, un modelo que se acerca a las ofertas líderes estadounidenses a una fracción del coste. Si Pekín restringe este acceso, muchas empresas y usuarios podrían encontrarse con menos opciones y, presumiblemente, facturas más elevadas.

El sector de la IA chino también parece interesado en desarrollar sistemas orientados a la ciberseguridad equivalentes o superiores a los estadounidenses. Zhou Hongyi, fundador de 360, una compañía de ciberseguridad con influencia entre clientes gubernamentales y empresariales, ha expresado que China necesita desarrollar su propio Mythos. La empresa llegó a presentar Tulongfeng como una respuesta china a este tipo de sistema, afirmando que es capaz de detectar una gran cantidad de vulnerabilidades.

Aquí surge la parte más delicada del debate cuando se analiza desde Europa. Cuando el caso Anthropic puso de manifiesto la posibilidad de que el acceso a modelos estadounidenses quedara condicionado por Washington, algunos consideraron los modelos chinos como una alternativa viable: más económicos, cada vez más capaces y, en ciertos casos, disponibles mediante API o con pesos abiertos. La nueva información de Reuters introduce un matiz importante en esta interpretación. Cambiar de proveedor puede reducir costes o abrir nuevas opciones técnicas, pero no elimina la dependencia si la capacidad crítica sigue residiendo bajo una jurisdicción extranjera.

Europa, además, ya consideraba este tipo de riesgo antes de que Anthropic y China acapararan el centro de la discusión. La Comisión ha defendido la necesidad de reducir dependencias en la nube, la inteligencia artificial y los semiconductores, y ha vinculado esta agenda con la autonomía y la resiliencia digital del continente. En este debate, Bruselas ha llegado a advertir sobre el riesgo de los “kill switches”: la posibilidad de que un proveedor extranjero o un gobierno con capacidad de presión pueda interrumpir servicios tecnológicos esenciales.

Por ello, Europa observa desde la distancia. Estados Unidos posee algunos de los modelos más avanzados del mundo y ya dejó claro que el acceso a ellos puede ser condicionado por una decisión política o de seguridad nacional. China, por su parte, ha avanzado con modelos más económicos y cada vez más capaces, y ahora estaría evaluando sus propias restricciones. El Viejo Continente se encuentra en una posición diferente: tiene regulación, ambición soberana y empresas prometedoras, pero aún no parece tener un equivalente en peso comercial, adopción global y capacidad estratégica a los productos que actualmente marcan el estándar tecnológico.