Starlink presenta su kit residencial V5, la nueva generación de equipos diseñada para mejorar la conectividad satelital en hogares. Este rediseño se enfoca principalmente en reducir el tamaño, el peso y el consumo energético de la antena, haciéndola más manejable y eficiente. Aunque no prioriza un aumento significativo en la velocidad, ofrece mejoras clave para instalaciones fijas, especialmente en ubicaciones con limitaciones de energía.
Durante años, la conexión a Internet por satélite ha implicado aceptar un compromiso: acceder donde la fibra no llega, pero con equipos más voluminosos, pesados y de mayor consumo. Esta situación se ha observado tanto en viviendas aisladas como en instalaciones temporales, donde cada gramo y cada vatio son cruciales. Starlink ha perfeccionado su fórmula con cada generación, y su próximo avance no se centra en una velocidad deslumbrante, sino en subsanar estas limitaciones físicas.
El nuevo kit residencial Starlink V5 representa la siguiente evolución del equipo que SpaceX ofrece para conectar hogares a su constelación de satélites. El paquete mantiene la configuración para instalaciones fijas, incluyendo una antena exterior y un router independiente para distribuir la conexión dentro del hogar. El rediseño no busca elevar el pico de velocidad anunciado para la generación anterior. La renovación se concentra, sobre todo, en transformar el tamaño, el peso y la eficiencia de una parte fundamental del sistema.
El cambio más notable se refleja en las cifras. La Starlink V5 pesa 1,1 kg, en contraste con los 2,9 kg del Standard 4, lo que representa una reducción aproximada del 62%, equiparándola en peso nominal a la Starlink Mini. Sus dimensiones también disminuyen de 594 × 383 × 39,7 mm a 384 × 306 × 34 mm, aunque conserva un campo de visión de 110 grados. Para quienes la instalen por cuenta propia, su transporte, colocación en un soporte o cambio de ubicación debería ser más sencillo.
Según las especificaciones publicadas por Starlink, el V5 opera con un consumo medio de entre 35 y 50 W, en comparación con los 75-100 W del Standard 4. Esta reducción adquiere especial relevancia en instalaciones alimentadas por baterías, generadores o estaciones portátiles, donde cada hora de autonomía depende del gasto acumulado. Además, puede permitir que una fuente de respaldo mantenga la conexión durante más tiempo en caso de un fallo en la red eléctrica.
Starlink posiciona el pico de descarga anunciado del V5 en 375+ Mbps, frente a los 400+ Mbps del Standard 4 y los 300+ Mbps de la Mini. Existe una diferencia de 25 Mbps entre las cifras de referencia de los dos equipos residenciales, lo que no implica una pérdida garantizada en todas las conexiones. El rendimiento real también dependerá del plan contratado, la hora del día, la capacidad disponible y la congestión local.
A pesar de ser considerablemente más ligera, la Starlink V5 aumenta la velocidad operativa de viento admitida cuando está montada, pasando de los 96 km/h del Standard 4 a los 265 km/h. Mantiene la clasificación ambiental IP67 Tipo 4 y puede funcionar en temperaturas de entre -30 y 50 grados centígrados. Su sistema de deshielo alcanza los 40 milímetros de nieve por hora, la misma cifra que la generación anterior.
Aunque el V5 se asemeja a la Starlink Mini en peso, SpaceX los destina a necesidades diferentes. El nuevo terminal forma parte de un kit residencial para instalaciones permanentes y funciona con un router separado que viene incluido. La Mini, por otro lado, integra su propia conexión Wi-Fi y puede operar sin ese dispositivo adicional, una ventaja cuando el usuario necesita trasladar el equipo entre ubicaciones. El V5 no reemplaza directamente al modelo portátil, sino que renueva la alternativa diseñada para permanecer instalada en una vivienda.
La nueva antena residencial de Starlink no está disponible oficialmente en España. Su comercialización ha comenzado entre clientes residenciales de Estados Unidos, y la compañía solo ha adelantado que llegará a otros mercados a medida que aumente la producción, sin publicar un calendario concreto. Lo que sí deja claro el V5 es la dirección elegida por SpaceX: una antena más compacta y un consumo mucho menor, aunque no sea más rápida.