La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha solicitado a Estados Unidos que evite la criminalización de los migrantes y garantice el respeto a los derechos humanos, luego del reciente fallecimiento de un ciudadano mexicano en un operativo migratorio en Florida. Este incidente subraya la preocupación de México por la política migratoria estadounidense, enfatizando la necesidad de un trato digno y humanitario para todas las personas.
La líder de México, Claudia Sheinbaum, solicitó este jueves a Estados Unidos que se abstenga de etiquetar la migración como un crimen y que sus acciones se enmarquen en la observancia de los derechos fundamentales. Esta declaración surge tras la confirmación del deceso de otro ciudadano mexicano el martes, quien fue arrollado por un vehículo después de una operación migratoria en Florida.
“Si una persona ha cometido algún ilícito, debe ser perseguida. Sin embargo, la migración en sí misma no debería ser considerada un acto criminal. Si un individuo, por razones de estatus migratorio, de acuerdo con la legislación de Estados Unidos, debe ser deportado, este proceso debe realizarse con pleno respeto por sus derechos humanos”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa diaria.
La muerte de este mexicano, cuya identidad aún no se ha revelado, se suma al caso de Lorenzo Salgado, quien falleció la semana anterior a causa de un disparo efectuado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Houston. Respecto a este último suceso, Sheinbaum mencionó que fue notificada por el canciller de México, Roberto Velasco, y que están intentando “conocer la identidad de este mexicano”, quien “durante un operativo del ICE, intenta huir y al cruzar una calle es atropellado”.
“Esto también se añade a la labor que estamos realizando, tanto a nivel diplomático como a través de denuncias directas”, manifestó. La presidenta reiteró su llamado a las autoridades estadounidenses para que demuestren “respeto” por los derechos humanos y fomenten la “colaboración” con las naciones de origen.
Asimismo, enfatizó que su administración “no está de acuerdo” con las políticas migratorias de la Casa Blanca, como la reciente reanudación de las detenciones de personas en tránsito. También aclaró que no ha dialogado “directamente” con el presidente de EE. UU., Donald Trump, sobre este asunto recientemente, pero recordó que es un tema que ha tratado con él “en varias ocasiones” en conversaciones telefónicas previas.
Este más reciente fallecimiento en un operativo migratorio ocurre en un contexto de creciente escrutinio sobre las tácticas del ICE. En la última semana, dos hombres perdieron la vida por disparos de agentes mientras conducían: el mexicano Lorenzo Salgado Araujo, padre de tres hijos, el 7 de julio en Texas, y el colombiano Joan Sebastián Guerrero, de 26 años, este lunes en Maine.
México ha presentado denuncias ante el Departamento de Justicia estadounidense por los decesos de ciudadanos mexicanos en operativos migratorios o mientras estaban bajo custodia del ICE. Además, ha solicitado al alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Türk, que recopile información sobre estos incidentes.