Red Eléctrica solicitó al sector industrial una reducción de la demanda energética el pasado 22 de julio, marcando la tercera activación del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) en lo que va de año y la segunda en una semana. Esta medida se tomó debido a una producción eólica inferior a la esperada, buscando garantizar la estabilidad del suministro eléctrico. El SRAD permite equilibrar el sistema en momentos de desequilibrio entre generación y demanda.
El pasado 22 de julio, Red Eléctrica activó el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), solicitando al sector industrial una interrupción en su consumo energético. Esta acción se llevó a cabo tras registrar un descenso en la producción de electricidad, siendo la tercera ocasión en el año y la segunda en menos de una semana que se recurre a este mecanismo, según reporta El Economista.
La decisión de Red Eléctrica de activar este servicio se fundamentó en la verificación de que la generación de electricidad estaba por debajo de las previsiones. En particular, la producción eólica fue menor a lo anticipado para ese día. Para asegurar la estabilidad del suministro, el operador del sistema puso en marcha esta respuesta a las 22:18 del miércoles y la mantuvo hasta la medianoche. Durante este periodo, se utilizó aproximadamente la mitad de la potencia disponible, concretamente unos 943 MW de los 1.775 MW de capacidad total contratada a través del SRAD, como señala el medio económico.
Red Eléctrica explica que el SRAD es una herramienta de balance diseñada para afrontar las fluctuaciones en los recursos y reservas energéticas, aportando flexibilidad al sistema eléctrico cuando se presenta un desequilibrio entre la generación y la demanda. Para su funcionamiento, grandes consumidores de electricidad, principalmente industrias, se adhieren voluntariamente al servicio, comprometiéndose a reducir o posponer parte de su consumo cuando Red Eléctrica lo requiera. Esto permite liberar potencia en momentos de alto consumo.
El SRAD está concebido para un uso puntual, aplicándose exclusivamente cuando el operador constata una insuficiencia de energía para mantener un nivel adecuado en el sistema eléctrico peninsular. Aunque está en vigor desde 2022, este es el primer año en que el sistema opera con dos periodos de prestación, correspondientes a los dos semestres, con el objetivo de asemejarse más a otros sistemas similares en Europa.
Las empresas industriales que participan voluntariamente en este sistema reciben una doble compensación. Por un lado, se les abona un precio marginal de 42,62 euros por cada MW asignado y hora que pongan a disposición del SRAD, incluso si el servicio no se activa, funcionando como un pago por estar "de guardia". Por otro lado, cada activación del servicio es remunerada al precio de la regulación terciaria vigente en ese momento, uno de los mecanismos empleados para equilibrar en tiempo real la generación y el consumo de electricidad. En este caso, el precio medio ponderado fue de 191,95 euros/MWh, según los datos proporcionados por Red Eléctrica.
En su sitio web, Red Eléctrica también detalla las condiciones de este mecanismo: solo puede activarse por una duración máxima de 2 horas, una vez al día, y dentro de franjas horarias específicas. De lunes a viernes, puede operar desde las 8 de la mañana hasta medianoche, y los fines de semana, desde las 22 horas hasta medianoche. Además, las empresas adscritas deben recibir una notificación previa de al menos 12 minutos antes de la activación del SRAD.
Como indica La Vanguardia, la activación del 22 de julio no ha sido la única de este año. La primera ocurrió el 28 de enero, cuando el sistema español apoyó a Portugal tras los daños en su red eléctrica causados por la borrasca Kristin. La segunda fue pocos días antes de la última, el miércoles 15 de julio, cuando se activaron aproximadamente 832 MW, según la web de REE.
Según 20 Minutos, la sucesión de olas de calor este verano, y en particular en julio, podría estar detrás de estos picos diarios de demanda eléctrica, que superan significativamente las cifras del mismo mes del año anterior. Por ejemplo, a las 16 horas de 13 de los primeros 20 días de julio, la demanda de electricidad excedió los 40.000 MW.