El Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN) ha reiterado la urgencia de transformar el enfoque hacia el consumo de sustancias, centrándose en la salud pública y los derechos humanos. Durante la Cumbre Internacional de Comunicación para el Cambio Social y de Comportamiento en Panamá, la organización lanzó la campaña global “Apoye, No Castigue”, instando a una atención médica libre de prejuicios para personas con Trastorno por Uso de Sustancias (TUS), destacando la importancia de la evidencia científica y la no discriminación.
En Santo Domingo, República Dominicana, el Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN) aprovechó su participación en la Cumbre Internacional de Comunicación para el Cambio Social y de Comportamiento (SBCC Summit 2026), celebrada en la ciudad de Panamá, para enfatizar la necesidad de reorientar la respuesta al consumo de sustancias hacia una perspectiva fundamentada en la salud pública, los derechos humanos y la evidencia científica. En este contexto internacional, la entidad también presentó y promovió la iniciativa global “Apoye, No Castigue” (Support. Don’t Punish), mediante la cual hizo un llamado para asegurar una atención sanitaria exenta de prejuicios y discriminación para quienes padecen Trastorno por Uso de Sustancias (TUS).
COIN fue representado en la conferencia por María Esther Carbuccia, coordinadora del Componente de Drogas de la institución, quien formó parte del evento global más relevante sobre comunicación para el cambio social y de comportamiento, que reunió a más de 800 investigadores, especialistas, diseñadores de políticas públicas, donantes, comunicadores y líderes comunitarios de más de 125 países. La edición de 2026 marcó la primera vez que esta cumbre se llevó a cabo en América Latina y el Caribe, bajo el lema “El poder de la conexión: reimaginando el conocimiento, la acción y la equidad en un panorama cambiante de SBCC”.
Durante la conferencia, COIN presentó dos experiencias desarrolladas en República Dominicana. En una sesión especializada, compartió la campaña digital implementada por el Proyecto Imagine para prevenir la violencia de género facilitada por la tecnología y la difusión no consentida de contenido íntimo. Asimismo, exhibió el póster científico “El Poder de la Confianza: Personas que Usan Drogas Navegando Juntas hacia Prácticas más Seguras”, en el cual mostró los resultados obtenidos por el Proyecto SALUD y la Plataforma de Usuarios de Drogas – Resiliencia Comunitaria RD, resaltando el valor de la confianza, la participación comunitaria y la reducción de daños como herramientas para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas que consumen drogas.
En el marco de este encuentro internacional, COIN impulsó la campaña “Apoye, No Castigue”, una iniciativa extendida en decenas de países que busca reemplazar los enfoques centrados exclusivamente en la criminalización por políticas públicas orientadas a la prevención, el tratamiento, la reducción de daños, la inclusión social y la protección de los derechos humanos. Como parte de esta campaña, la organización hizo un llamado a las autoridades sanitarias, al personal de salud, a los servicios de emergencia y a la sociedad en general para garantizar una atención médica basada en los derechos humanos, libre de estigma y discriminación hacia las personas con Trastorno por Uso de Sustancias.
“El consumo de sustancias nunca puede ser motivo para negar, retrasar o limitar la atención médica. Las personas con Trastorno por Uso de Sustancias tienen los mismos derechos que cualquier otra persona y merecen recibir una atención basada en el respeto, el profesionalismo y estándares de calidad, libre de prejuicios y discriminación”, afirmó Vanessa Rosario, subdirectora del Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN).
La institución recordó que el Trastorno por Uso de Sustancias constituye una condición de salud y que el derecho a recibir atención médica digna, oportuna y de calidad no desaparece por el hecho de consumir sustancias. Sin embargo, advirtió que muchas personas continúan enfrentando obstáculos para acceder a los servicios de salud debido a prejuicios, estereotipos y prácticas discriminatorias que demoran la atención, aumentan el riesgo de complicaciones y, en algunos casos, pueden costar vidas.
Asimismo, explicó que el estigma no siempre se manifiesta mediante acciones explícitas. También puede expresarse a través de comentarios, actitudes o decisiones clínicas influenciadas por prejuicios, afectando la calidad de la atención y debilitando la confianza de las personas en el sistema de salud. “Cuando una persona siente que será juzgada o maltratada, muchas veces decide no acudir a un centro de salud o abandona la búsqueda de atención. Esa demora puede marcar la diferencia entre una recuperación o una tragedia que pudo haberse evitado”, expresó Rosario.
COIN destacó que los debates desarrollados durante la Cumbre Internacional SBCC coincidieron en que las políticas públicas más efectivas para abordar el consumo de sustancias son aquellas sustentadas en la salud pública, la comunicación para el cambio social, la evidencia científica y el respeto a los derechos humanos. Estos principios forman parte del trabajo que la institución desarrolla desde hace más de tres décadas en República Dominicana mediante programas de prevención, reducción de daños, atención integral e incidencia en políticas públicas.
La organización recordó que diversos organismos internacionales han documentado que una proporción significativa de las personas que necesitan tratamiento por Trastorno por Uso de Sustancias no logra acceder a él debido al estigma, la discriminación y la limitada disponibilidad de servicios especializados, una realidad que continúa representando uno de los principales desafíos para los sistemas de salud. En ese sentido, COIN exhortó a las entidades públicas y privadas del sector salud a fortalecer la capacitación continua del personal sanitario en derechos humanos, atención libre de estigma y manejo clínico del Trastorno por Uso de Sustancias, promoviendo una cultura institucional sustentada en la empatía, la evidencia científica y el respeto a la dignidad humana.
“No debemos mirar primero el consumo, sino a la persona. Detrás de cada paciente hay una historia, una familia y una oportunidad de recuperación. Los servicios de salud deben ofrecer una atención con estándares de calidad, basada en la dignidad humana y libre de cualquier forma de discriminación”, concluyó Vanessa Rosario. Con su participación en la Cumbre Internacional SBCC 2026 y el lanzamiento de la campaña “Apoye, No Castigue”, COIN reafirma su liderazgo regional en la promoción de políticas sobre drogas basadas en la salud pública, la evidencia científica y los derechos humanos, así como su compromiso de seguir impulsando acciones que eliminen el estigma y garanticen el acceso a servicios de salud dignos y de calidad para todas las personas.