El Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary reconoció la trayectoria de los actores estadounidenses Dustin Hoffman y Maggie Gyllenhaal. Ambos fueron distinguidos por su impacto en el séptimo arte, recibiendo el Globo de Cristal y el Premio del Presidente, respectivamente. Durante la ceremonia, los artistas compartieron reflexiones sobre sus carreras y la inspiración que los llevó a la actuación.
Los intérpretes estadounidenses Dustin Hoffman y Maggie Gyllenhaal fueron condecorados el viernes en el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary por su significativa contribución al cine global. En la gala inaugural de la sexagésima edición de este prestigioso evento anual, que se lleva a cabo en la ciudad balneario checa, Hoffman recibió el Globo de Cristal, mientras que Gyllenhaal fue galardonada con el Premio del Presidente.
Tras expresar su gratitud por los reconocimientos, ambos cineastas recordaron sus previas estancias en Karlovy Vary y meditaron sobre el instante en que descubrieron su vocación artística. Gyllenhaal (nacida en 1977), quien es directora, guionista, actriz y productora, relató que, durante sus estudios en la Universidad de Columbia, viajó a Praga para un semestre y evocó el día en que asistió al teatro Divadlo Na Zábradlí para ver una adaptación experimental de ‘La gaviota’ de Anton Chéjov. “Ayer me informaron que el actor que interpretaba a Trigorin era Jirí Bartoska”, rememoró la actriz acerca del prominente intérprete y productor checo, quien presidió el festival desde 1994 hasta su fallecimiento en 2025. “Considero que esto es una cuestión del destino; gracias por la inspiración y por el paso inicial para convertirme en directora”, manifestó la cineasta, quien comenzó su carrera actoral en 1992 y obtuvo reconocimiento global con ‘Secretary’ (2002). Nominada al Óscar por ‘Crazy Heart’ (2009), su filmografía incluye obras como ‘Donnie Darko’, ‘The Dark Knight’ o ‘The Lost Daughter’.
Conmovedor discurso de Hoffman
Por su parte, Hoffman, entre los fervientes aplausos de la audiencia, reflexionó sobre la fortuna de haberse podido dedicar a su profesión. “Me enamoré de la actuación porque fue la primera vez que me sentí inmerso en el tiempo. Sabía instintivamente que así era como deseaba vivir; quería estar absorto por el tiempo porque me hacía sentir vivo”, confesó el experimentado actor, quien la próxima semana cumplirá 89 años.