El padre de un niño venezolano de nueve años, Francisco Bastardo, expresa su firme convicción de que su hijo, Fabio, aún vive, a pesar de llevar nueve días bajo los escombros tras un terremoto. Equipos de rescate internacionales y locales continúan la búsqueda, mientras la familia se aferra a la esperanza de encontrarlo con vida. La situación ha captado gran atención ante la disminución de probabilidades de supervivencia.
“Lo percibo aquí en mi pecho, lo siento en mi cuerpo, que Fabio todavía está vivo”, afirmó este viernes a EFE Francisco Bastardo, el padre del niño venezolano de nueve años al que se intenta rescatar tras pasar nueve días bajo los restos de una edificación que se desplomó debido al doble sismo en Venezuela. Un operativo de equipos de salvamento nacionales e internacionales busca indicios de vida para iniciar una compleja extracción del menor, quien quedó atrapado en los escombros del edificio Taihiti, situado en la localidad costera de Caraballeda, epicentro de la devastación provocada por el doble movimiento telúrico de la semana anterior.
Los equipos de España, Portugal y Venezuela desplegaron hoy drones y perros para evaluar la operación de rescate de Fabio, bajo la atenta mirada de los padres y la abuela del pequeño. “No pierdo la fe de que mi hijo aparecerá. Mientras el Gobierno me lo permita, seguiré buscando a mi muchacho, porque no he visto un cuerpo real, pero yo lo siento aquí en mi corazón, lo siento en mi cuerpo que Fabio sigue vivo porque él reacciona a mis llamados”, manifestó con determinación Bastardo.
El marino, a quien el terremoto sorprendió navegando por el estrecho de Ormuz, arribó a Venezuela el domingo y desde entonces permanece vigilante junto al inmueble de doce pisos derrumbado donde se encontraban Fabio, su hermano mayor y la madre de ambos.
“El más pequeño fue quien se percató, mi hijo siempre ha sido un muchacho muy inteligente; corrió a la sala y le dijo a su mamá que iba a temblar, me llegó el aviso por la aplicación; la mamá lo abraza y en ese momento se interrumpe la conexión”, detalló Bastardo, quien hablaba con su familia por videollamada al momento del temblor.
El padre relata cómo diversos grupos de rescate han pasado por el lugar y han desistido de continuar la búsqueda, a pesar de que él y las personas que lo asisten están convencidos de que Fabio sigue con vida. Rebeca, la abuela del niño, aseguró a EFE que desde el jueves pasado, ella y otros parientes buscan a su nieto.
El domingo, según la familia, Fabio respondió a las llamadas con un silbido, y la mañana de este viernes escucharon ruidos que parecían golpes. Este posible salvamento ha generado gran expectación, ya que las probabilidades de hallar con vida a personas atrapadas bajo los escombros disminuyen con el tiempo.
El jueves se llevó a cabo el rescate del venezolano Hernán Gil, un vigilante de 43 años que permaneció ocho días bajo los restos de un edificio. El número de fallecidos por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, ocurridos en la zona norte de Venezuela el 24 de junio, asciende a un mínimo de 2,595, mientras que la cifra de heridos es de 12,400, según los datos oficiales más recientes.