La capital ucraniana, Kiev, fue objeto de una intensa ofensiva aérea rusa este domingo por la madrugada, catalogada como el bombardeo más significativo con misiles balísticos desde el comienzo de la guerra. El asalto, que se extendió por varias horas, resultó en una víctima mortal y dieciséis heridos, impactando en seis distritos de la ciudad y causando considerables daños materiales.
Durante las primeras horas del domingo, Rusia llevó a cabo una nueva serie de incursiones aéreas contra Kiev. El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania describió este suceso como el bombardeo más grande con misiles balísticos desde que comenzó el conflicto. Este ataque, que se prolongó por varias horas, dejó un fallecido y dieciséis personas heridas, según confirmaron las autoridades ucranianas. La Policía Nacional de Ucrania informó que los proyectiles impactaron en seis zonas de la capital.
De acuerdo con el Servicio Estatal de Emergencias, los bombardeos provocaron incendios y deterioros en edificaciones residenciales, oficinas, instalaciones industriales, una residencia para estudiantes y múltiples vehículos. Los equipos de rescate lograron extraer a cuatro individuos de una vivienda en llamas en el distrito de Sviatoshynskyi. En el área de Shevchenkivskyi, también se evacuó a residentes de un inmueble de tres pisos que se incendió tras la agresión. Las autoridades indicaron, además, que lograron controlar un incendio en un edificio no residencial y posteriormente hallaron el cuerpo sin vida de una persona. Los bomberos también intervinieron para apagar fuegos en los distritos de Solomyanskyi, Desnianskyi y Dnipro.
Este nuevo bombardeo pone de manifiesto los crecientes obstáculos que Ucrania afronta en su quinto año de conflicto, mientras sigue soportando ataques rusos casi a diario y una escasez de misiles Patriot, que son considerados su principal sistema defensivo para interceptar proyectiles balísticos. A la presión militar se añade la inestabilidad política interna originada por la destitución del ministro de Defensa por parte del presidente Volodymyr Zelenskyy, como parte de una reorganización gubernamental.