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Lun, Jul

Vacaciones Largas vs. Cortas: La Ciencia Revela la Estrategia Óptima para el Bienestar

Tecnologia
En España, la elección entre unas vacaciones extensas o varias escapadas breves genera debate. Aunque las preferencias personales y la conciliación familiar influyen, la ciencia ofrece una respuesta clara: para maximizar el descanso y el bienestar, es más efectivo fragmentar los días libres en periodos más cortos y frecuentes. Esta estrategia promueve una mejor recuperación y prolonga los efectos positivos del ocio.

España no solo se divide en el debate culinario; al hablar de vacaciones, surge otro dilema que enfrenta a muchas personas: ¿es mejor disfrutar de una pausa prolongada de varias semanas para olvidarse del estrés y realizar un viaje lejano, o es preferible dosificar los 30 días naturales de descanso para realizar pequeñas escapadas? Si bien es probable encontrar defensores de ambas opciones entre compañeros, los expertos tienen una visión clara al respecto.

La pregunta sobre si son mejores las vacaciones largas o cortas fue planteada por el médico Antelm Pujol en un tuit que ha acumulado cientos de miles de visualizaciones y se ha compartido más de 600 veces, lo que subraya el interés en el tema. Quienes trabajan en España disponen de al menos 30 días naturales (o 22 laborales) de vacaciones, un tiempo limitado que debe gestionarse eficazmente. Así, surge la interrogante: ¿es mejor tomarse tres semanas seguidas para un viaje largo o realizar varias escapadas de cinco días?

Aunque factores como la conciliación familiar, el presupuesto y los gustos personales influyen en la decisión, la búsqueda de respuestas científicas ofrece una perspectiva diferente. Una revisión rápida en Google revela investigaciones y expertos que coinciden en cuál de las dos opciones es más 'inteligente' o, al menos, proporciona una mejor estrategia para obtener el máximo descanso posible. Esta opción consiste en no disfrutar de todos los días de descanso de una sola vez, sino segmentarlos a lo largo de varios meses.

"Hacer vacaciones más frecuentes podría ser una mejor estrategia para mantener el bienestar", señala Pujol en su tuit. No es una afirmación sin fundamento, ya que en el mismo post cita un estudio académico publicado en 2012 en el Journal of Happiness Studies. En esta investigación, tres psicólogas de la Universidad Radboud (Países Bajos) analizaron el impacto de las vacaciones en la salud y el bienestar de los empleados, centrándose en aspectos como la duración de los viajes, la calidad del sueño y la organización de actividades.

Tras entrevistar a un grupo de trabajadores que realizaron viajes con una media de 23 días, las expertas examinaron la evolución de su sensación de bienestar. Uno de los aspectos clave fue la duración de las vacaciones. ¿Era la gente más feliz cuanto más tiempo pasaba desconectada? ¿La sensación de relax y felicidad alcanzaba un límite en algún momento? ¿Unas vacaciones largas son siempre mejores? La respuesta fue negativa.

La salud y el bienestar de los participantes en el estudio aumentaron durante los primeros ocho días de vacaciones, con una tendencia especialmente pronunciada entre el cuarto y el octavo día de descanso. A partir de ese punto, la evolución no era tan clara ni positiva. "En resumen, los niveles de salud y bienestar mejoraron rápidamente durante las vacaciones y alcanzaron su punto máximo el octavo día", sintetizan las psicólogas de la Universidad Radboud.

También descubrieron que, a lo largo de la primera semana de reincorporación al trabajo, "los niveles de salud y bienestar disminuyeron y se asemejaron a los niveles basales previos a las vacaciones". En definitiva, el efecto relajante de las vacaciones se desvanece en aproximadamente siete días. Aunque pueda parecer desmotivador, este matiz es crucial si se busca una estrategia para aprovechar al máximo los 30 días de vacaciones. Si el relax alcanza su punto máximo al octavo día y su efecto en la salud mental se pierde poco después de volver a la oficina, ¿no es mejor repartirlos en escapadas cortas?

Marcos Vázquez, divulgador, explica a Mens Health que "las vacaciones cortas y frecuentes tienen un impacto más positivo que las largas e infrecuentes. La conclusión es que no necesitas un mes entero para notar beneficios importantes porque las vacaciones más largas no mejoran más el bienestar y tampoco consiguen que los beneficios duren más". Añade que "tomar siete-diez días de descanso cada menos tiempo parece elevar más el bienestar".

Sin embargo, no solo importa la duración, sino también el cómo. Para desconectar, relajarse y aumentar el bienestar mental, deben considerarse otras cuestiones importantes, como las horas de sueño. Las psicólogas holandesas comprobaron que, de media, los sujetos de su estudio durmieron 7,4 horas por las noches durante sus vacaciones, casi una hora más de lo que hacían normalmente cuando trabajaban (6,7 h). Este es un detalle fundamental porque las expertas confirmaron una relación evidente entre la duración y calidad del sueño y los niveles de bienestar y salud registrados por los turistas.

Este no es el único estudio sobre el tema. Los efectos de la duración de las vacaciones han sido analizados por otros expertos, como Rui Cui, de la Universidad de Sichuan, China. En 2023, publicó otro artículo en Tourism Review en el que constató un efecto similar al observado por sus colegas holandesas. "Los efectos regeneradores fueron sistemáticamente mayores en el grupo que viajó que en el que no lo hizo. Además, se observó una relación en forma de 'U' invertida entre la duración del viaje y el efecto regenerador de las vacaciones", comentó la experta china. "Una duración moderada tuvo efectos regeneradores más intensos que una duración demasiado larga o demasiado corta".

Además de la duración, el hecho de organizar varias escapadas cortas en lugar de una sola y larga permite experimentar más veces lo que el psicólogo Tim Sharp denomina "placer anticipatorio". Se disfruta no solo durante el viaje, sino también antes, mientras se planifica la experiencia. "Lo que sabemos sobre la planificación de eventos positivos como unas vacaciones, una boda o fiesta es que son agradables en sí mismos, pero también obtenemos el placer anticipatorio a través de la planificación y preparación".

Aunque los estudios ofrecen una guía, la decisión no es una ciencia exacta. Si lo que realmente motiva e ilusiona es, por ejemplo, pasar las vacaciones en Japón, difícilmente se podrá hacer en condiciones con solo cinco días libres. La clave está en valorar las propias prioridades y gustos, y tomar una decisión siendo consciente de todos los factores que entran en juego.