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Lun, Jul

Descubrimiento de Nueva Enzima Acercaría a la Ciencia a Tratamientos Antienvejecimiento

Internacionales
Científicos han logrado desarrollar una enzima en laboratorio capaz de remover compuestos acumulados en tejidos humanos con el paso de los años, abriendo caminos para nuevas terapias contra enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Este avance, publicado en una revista científica, representa una estrategia innovadora al enfocarse en la eliminación de estas sustancias una vez formadas, en lugar de prevenir su aparición. El hallazgo podría tener implicaciones significativas en la medicina regenerativa.

Una enzima creada en laboratorio ha demostrado la capacidad de remover uno de los elementos que se concentran en los tejidos humanos a medida que envejecemos. Este progreso podría inaugurar nuevas vías para abordar afecciones vinculadas al paso del tiempo. La investigación fue difundida el 16 de julio en la publicación científica Nature Communications.

Los investigadores diseñaron una enzima con la facultad de descomponer uno de los productos finales de glicación avanzada (conocidos como AGE), que son sustancias que se generan cuando los azúcares interactúan con proteínas y grasas en el cuerpo. Estos componentes se acumulan progresivamente en tejidos como el colágeno y están ligados al deterioro celular, la inflamación y padecimientos como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, daño renal y problemas de la vista.

¿Cuál es la relevancia de los AGE?

El mismo proceso químico que dota de un tono dorado a un pastel al hornearlo, también ocurre, de forma mucho más pausada, dentro del organismo humano. A lo largo de los años, los tejidos corporales están expuestos a una temperatura constante de aproximadamente 37 grados Celsius, lo que favorece la formación de los AGE. Su acumulación provoca el endurecimiento de tejidos como el colágeno, disminuye su flexibilidad y promueve procesos inflamatorios relacionados con el envejecimiento y diversas enfermedades crónicas.

Por décadas, los científicos buscaron desarrollar medicamentos para evitar la formación de estos compuestos, pero los resultados obtenidos fueron limitados.

Un enfoque distinto

En lugar de prevenir que los AGE se formen, la nueva investigación optó por eliminarlos una vez que ya estaban presentes en el cuerpo. Para lograrlo, el equipo empleó inteligencia artificial para examinar las secuencias de ADN de más de 50,000 microorganismos, con el propósito de identificar enzimas capaces de degradar estos compuestos.

Luego de seleccionar varios candidatos, los investigadores optimizaron una enzima mediante técnicas de evolución dirigida hasta crear una versión altamente eficaz, denominada CMLase. Según el investigador principal, Cravens, la enzima logró eliminar AGE en muestras de tejido humano con resultados sorprendentes. “En el escenario más extremo, tomamos piel humana de 70 años y restauramos los niveles a los de una persona de 30 años”, afirmó.

Los autores puntualizan que esto no significa que la piel rejuveneciera 40 años, sino que se redujeron los niveles de uno de los compuestos químicos asociados al envejecimiento.

Siguiente etapa: probarla en enfermedades

El equipo tiene planes de evaluar la CMLase como un potencial tratamiento para enfermedades oculares, especialmente aquellas vinculadas a la diabetes, donde los AGE se acumulan en la retina y el cristalino. En teoría, la enzima podría administrarse de forma periódica —o incluso en una única aplicación, dependiendo del caso— para disminuir la acumulación de estos compuestos inflamatorios.

Si los estudios clínicos confirman su eficacia y seguridad, los investigadores consideran que la tecnología también podría explorarse para mejorar la elasticidad del colágeno y tratar enfermedades cardiovasculares o renales relacionadas con el envejecimiento.

Expertos instan a la prudencia

Aunque calificaron el descubrimiento como prometedor, especialistas ajenos a la investigación advirtieron que todavía se trata de una demostración de concepto. John Baynes, bioquímico retirado de la Facultad de Medicina Floyd de la Universidad de Carolina del Sur, enfatizó que los AGE han sido objeto de estudio durante décadas y comparó su acumulación con el óxido que deteriora los materiales.

Por su parte, Michael C. Jewett, bioingeniero de la Universidad de Stanford, aseguró que el trabajo representa un avance significativo en el diseño de enzimas con potencial terapéutico. “Todavía no es una solución clínica, pero esta prueba de concepto abre la puerta a posibles nuevas soluciones terapéuticas para la longevidad”, señaló.

Aunque aún son necesarios ensayos en humanos para confirmar sus beneficios, el estudio propone una nueva estrategia para combatir enfermedades asociadas al envejecimiento, al concentrarse en eliminar los compuestos que contribuyen al deterioro de los tejidos, en lugar de intentar evitar su formación.