La libertad de movimiento y la participación social de las mujeres en Afganistán están severamente limitadas por las políticas talibanas, con la mitad de ellas saliendo de casa apenas una o dos veces al mes. Esta situación se agrava al cumplirse cinco años del régimen talibán, que mantiene a Afganistán como el único país donde niñas y mujeres tienen prohibido el acceso a la educación secundaria y universitaria.
La mitad de las mujeres residentes en Afganistán abandonan su hogar tan solo en una o dos ocasiones mensuales, una circunstancia que pone de manifiesto el efecto de las restricciones implementadas por el régimen talibán en su capacidad de desplazarse libremente y en su intervención en la esfera pública, conforme a información difundida este miércoles por ONU Mujeres. Esta situación persiste mientras los talibanes se disponen a celebrar esta semana el quinto aniversario desde su retorno al poder. A lo largo de este lapso, las limitaciones han mermado considerablemente la presencia femenina en diversas áreas de la sociedad afgana.
Afganistán sigue siendo, además, la única nación a nivel global donde a las niñas se les impide acceder a la educación secundaria y a las mujeres no se les permite asistir a la universidad, según indicó la entidad de Naciones Unidas. Los datos de ONU Mujeres, por lo tanto, ilustran la magnitud de los obstáculos que enfrentan las afganas, cuya autonomía para moverse y su involucramiento en la vida comunitaria han sido progresivamente coartados.