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Jue, Ago

El declive de los fabricantes de automóviles alemanes en el mercado chino

Tecnologia
Los fabricantes de automóviles alemanes como Mercedes, BMW, Volkswagen, Audi y Porsche están experimentando un notable descenso en sus ventas en China, un mercado que históricamente fue su principal fuente de ingresos. Este cambio se debe al auge de las marcas locales y a la rápida evolución tecnológica, lo que ha llevado a una reestructuración de estrategias y a una significativa caída en los beneficios y previsiones de las compañías alemanas.

Hubo un tiempo en el que China representaba el mercado más rentable para muchos fabricantes de automóviles europeos. Sin embargo, en los últimos años, startups y fabricantes locales han intensificado sus esfuerzos, no solo para saturar su propio mercado, sino también para liderar una de las transiciones energéticas más significativas en la automoción. Esta situación ha afectado considerablemente a las marcas alemanas.

Para compañías como Mercedes, BMW, Volkswagen, Audi o Porsche, China ha sido históricamente el mercado más grande y lucrativo. Durante décadas, la presencia de una estrella en el frontal de un coche era un símbolo de estatus. No obstante, esa era está llegando a su fin a un ritmo acelerado, lo que repercute en los beneficios, el empleo en las fábricas e incluso en los planes estratégicos de estas empresas en su propio país, Alemania.

Según informes de Bloomberg, los cinco fabricantes alemanes han registrado caídas en las ventas del segundo trimestre del 30 % o más en China. Las ventas de Mercedes en este país disminuyeron un 30 % en el trimestre, lo que ha obligado a la compañía a reducir sus previsiones anuales de ventas e ingresos por debajo de los niveles de 2025, un año en el que sus cifras en China ya se habían reducido un 19 %.

Las entregas de BMW en China han caído un 12,5 %, mientras que el máximo responsable global de Audi atribuyó los “desafíos geopolíticos y económicos” a un descenso del 5 % en dicho mercado, a pesar de que la marca ha batido récords de ventas de vehículos eléctricos en otras regiones. Las ventas combinadas de modelos eléctricos de Volkswagen, BMW, Audi, Porsche y Mercedes han disminuido un 55 % en el primer trimestre del año, especialmente tras la eliminación por parte de Pekín del incentivo fiscal para la compra de vehículos eléctricos.

Tal y como comparte Bloomberg, para promocionar el nuevo CLA eléctrico, Mercedes había sustituido su icónica estrella de tres puntas por la figura de una hamburguesa con queso en una campaña titulada “So Mc-Benz”, con el objetivo de atraer a jóvenes compradores chinos. Mercedes solo ha vendido un total de 1153 unidades del CLA en China durante el primer semestre del año. En ese mismo periodo, Xiaomi ha entregado más de 80.000 unidades de su berlina SU7, que se ofrece a un precio similar.

Marcas locales como BYD, Xiaomi, Nio o SAIC (respaldada por Huawei) son las que están tomando la delantera. Según el medio, Nio prevé que sus ventas crezcan entre un 40 % y un 50 % este año, mientras que la división de vehículos eléctricos de Xiaomi tiene como objetivo alcanzar las 550.000 entregas, un aumento del 34 % respecto al año anterior, según Notebookcheck. Con el fin de ganar cuota de mercado, muchos fabricantes chinos están dispuestos a sacrificar margen de beneficio. De hecho, el beneficio del primer trimestre de BYD cayó un 55 %, situándose en su nivel más bajo en más de tres años, y las ganancias de Geely también han bajado, a medida que la guerra de precios en China se intensifica.

Los fabricantes alemanes continúan construyendo automóviles con un ciclo de desarrollo de aproximadamente cuatro años, heredado de la era del motor de combustión. En contraste, los fabricantes chinos de vehículos eléctricos actualizan sus modelos aproximadamente cada 18 meses, un ritmo vertiginoso que casi evoca el lanzamiento de los smartphones. “Es imposible que esta industria vuelva a la antigua usanza”, declaraba a Bloomberg Xing Zhou, asesor de automoción en AlixPartners. Por otra parte, el CEO de Volkswagen, Oliver Blume, comentó que unas 150 marcas locales chinas han lanzado unos 500 modelos nuevos o actualizados solo en el primer semestre de este año, un ritmo que, sencillamente, nadie más puede seguir.

En el mercado local, además del precio, la competencia está ganando terreno sobre todo por el software. Li Yanwei, consultor y asesor de la Asociación de Concesionarios de Automóviles de China, contó a Bloomberg que el CLA se encuentra en un incómodo punto medio, ya que no es lo bastante barato ni lo bastante lujoso, y se ve superado en tecnología de conducción autónoma e infoentretenimiento por modelos como el SU7.

Mercedes está trasladando una mayor parte de su producción a suelo chino para reducir costes y reaccionar con mayor rapidez a la demanda local; el director financiero, Harald Wilhelm, declaró en la conferencia de resultados de la compañía que en agosto comenzará la producción de una versión del GLE específica para China. El CEO, Ola Källenius, insiste en que la marca “mantiene su compromiso con China, centrándose en productos tecnológicos y en la localización”.

BMW rebajó su previsión de margen de beneficio hasta dejarla en un escaso 1 % debido al bache en China y confía en sus nuevos vehículos eléctricos Neue Klasse, comenzando por la berlina i3 y el SUV iX3, aunque la marca aún no ha confirmado los precios y tendría que igualar aproximadamente los del Model Y de Tesla fabricado en China para poder competir, según Bloomberg. Por otro lado, la situación de Volkswagen se perfila como la más grave, pues Blume ha calificado el modelo de negocio de la empresa de “roto” y planea recortar 100.000 puestos de trabajo y cerrar plantas en Alemania, al tiempo que recurre a alianzas con Xpeng y SAIC para relanzar VW y Audi en China.

Existe un claro desfase entre el ritmo y el tipo de coche que ambos países pueden ofrecer, y China ha impactado muy fuertemente durante los últimos años. Mientras no se reduzca esta brecha, parece que las marcas alemanas irán perdiendo cuota en un mercado que, antaño, fue su mayor punto de venta del planeta.