Un juez federal en Boston ha rechazado la demanda interpuesta por el gobierno de Donald Trump contra la Universidad de Harvard por supuestas prácticas antisemitas. Esta decisión representa un revés para la estrategia de la Casa Blanca de retirar fondos federales a la institución, que se basaba en la alegación de violaciones a las normas civiles antidiscriminación, específicamente el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964.
En la ciudad de Nueva York (EFE).- Un magistrado federal en Boston ha desechado el litigio presentado por la administración de Donald Trump contra la Universidad de Harvard por presunto antisemitismo, lo que supone un contratiempo para la táctica de la Casa Blanca de retener subvenciones a la institución basándose en una supuesta infracción de las normativas civiles contra la discriminación.
El juez Richard G. Stearns argumentó que la querella, presentada en marzo pasado, se enfocaba en sucesos "aislados" que ocurrieron durante el curso académico 2023-2024, en medio de las manifestaciones contra el conflicto en Gaza que surgieron tras los ataques de Hamás contra Israel, y solo en tres eventos específicos de marzo de 2025, según reporta el periódico Harvard Crimson.
En su veredicto, Stearns indicó que, "sin restar importancia a cualquier preocupación derivada de esos acontecimientos", estos fueron "demasiado esporádicos" para sustentar las afirmaciones del Gobierno sobre un "incumplimiento sistémico" del Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que veta la discriminación en programas que reciben financiación federal.
La demanda, cuya desestimación había solicitado Harvard en mayo, se enmarcó en el contexto del desacuerdo legal entre la reconocida universidad, parte de la prestigiosa red de las 'Ivy League' de Estados Unidos, y el Gobierno de Trump.
El Gobierno sostenía además que el antisemitismo imperaba "con impunidad" en Harvard y que existía una discriminación hacia judíos e israelíes en la institución desde los ataques de Hamás contra Israel en 2023 y hasta la fecha, un punto que el juez refutó en su sentencia.
En febrero de 2025, el Ejecutivo envió una notificación oficial a Harvard exigiéndole monitorear sus procesos de admisión, la contratación y la orientación ideológica de sus estudiantes y personal. Ante la negativa del centro, el Gobierno congeló más de 2.000 millones de dólares en fondos federales destinados a la entidad por supuestamente implementar una política antisemita.
No obstante, Harvard interpuso una demanda contra Trump y una jueza federal dictaminó la suspensión del bloqueo de los fondos.