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Jue, Ago

Incremento de Víctimas por Inundaciones y Deslizamientos en la Frontera Nepal-China: 166 Muertos y Más de 700 Desaparecidos

Internacionales
Una catástrofe natural ha devastado la zona fronteriza entre Nepal y la región china del Tíbet, dejando un saldo trágico de al menos 166 personas fallecidas y más de 700 desaparecidas. Las inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra han causado daños masivos a infraestructuras y comunidades, mientras los equipos de rescate luchan por acceder a las áreas aisladas, y la cifra de víctimas continúa en aumento.

Al menos 166 individuos han perdido la vida y más de 700 siguen sin ser localizados tras los súbitos desbordamientos y desprendimientos de tierra que azotaron el miércoles la zona limítrofe entre Nepal y la región china del Tíbet. Este suceso ha dejado comunidades totalmente destrozadas y grandes deterioros en la infraestructura.

El desastre impactó severamente el distrito nepalí de Rasuwa, donde una vasta corriente de agua, barro y rocas destruyó hogares, vialidades, puentes y proyectos hidroeléctricos. En el lado chino, las autoridades también reportaron fallecidos y personas extraviadas en el condado de Gyirong, un área fronteriza con un importante flujo comercial y turístico.

La extensión total de la calamidad aún no se ha determinado con exactitud. Las cifras han variado rápidamente en las últimas horas a medida que los equipos de emergencia logran llegar a zonas que permanecían incomunicadas. Inicialmente, se informó de 157 decesos en Nepal y tres en China, mientras que balances posteriores elevaron el número total. Entre los desaparecidos se encuentran cientos de viajeros y peregrinos extranjeros que se hallaban en la región. Funcionarios nepalíes han indicado que ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia y otras naciones figuran entre las personas aún no ubicadas.

La emergencia se desencadenó después de que una gigantesca cantidad de lodo y rocas irrumpiera en el cauce del río Lhende, provocando una crecida súbita que se extendió hacia las áreas habitadas. Una de las teorías que investigan los entes gubernamentales vincula el evento con un deslizamiento que pudo haber sido activado por un movimiento sísmico de magnitud 4.4 registrado cerca de la frontera.

Las imágenes difundidas muestran la intensidad de la corriente mientras arrastra vehículos, construcciones y grandes volúmenes de escombros. En Nepal, la destrucción de caminos y puentes ha dificultado el acceso de los equipos de rescate y el transporte de ayuda a las comunidades afectadas. China también ha desplegado equipos de emergencia en la zona de Gyirong, mientras las autoridades de ambos países continúan con las operaciones de búsqueda. Las condiciones geográficas, las precipitaciones y los daños en las vías de comunicación complican el acceso a algunos de los puntos más golpeados.

La situación es particularmente inquietante en Nepal, donde cientos de individuos siguen sin ser encontrados. Entre ellos hay turistas foráneos que transitaban por rutas montañosas y peregrinos que regresaban de sitios religiosos del Tíbet. Las autoridades prosiguen con las labores de búsqueda mientras los familiares aguardan noticias sobre sus seres queridos. Organismos internacionales y naciones de la región también han ofrecido colaboración ante una emergencia cuyo número de víctimas podría seguir aumentando a medida que se mejore el acceso a las zonas más impactadas.

La tragedia resalta una vez más la vulnerabilidad de las poblaciones del Himalaya ante desbordamientos repentinos, desprendimientos y otros fenómenos ligados al comportamiento de los glaciares y al cambio climático. Expertos han advertido que el calentamiento de la región puede incrementar el riesgo de este tipo de sucesos extremos.