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Vie, Ago

Investigación en Australia por Fallos Simultáneos en Cables Submarinos y la Sospechosa Presencia de un Barco

Tecnologia
Australia está investigando el daño simultáneo a dos cables submarinos cruciales que conectan Sídney y Singapur, ambos convergiendo en Perth. Los incidentes, ocurridos en agosto, coinciden con la presencia de un barco con un comportamiento inusual en la zona de protección de los cables. Las autoridades están evaluando si se trata de un sabotaje o una coincidencia, destacando la vulnerabilidad de esta infraestructura vital.

Enviar un WhatsApp o pedir una pizza por internet son acciones tan asumidas que a menudo no consideramos la gigantesca infraestructura que las hace posibles. En la base de esta infraestructura se encuentran los cables submarinos, enlaces de alta capacidad que conectan los continentes como finos hilos invisibles. Constituyen uno de los puntos más vulnerables, ya que cualquier interferencia puede provocar interrupciones en la red y reparaciones extremadamente costosas. En Australia, se está investigando qué sucedió con dos de estos cables.

El sistema Indigo, que une Sídney y Singapur, está dividido en dos grandes tramos submarinos: Indigo Central, que conecta Sídney con Perth (una ciudad australiana en la costa opuesta), e Indigo West, el cable que enlaza Singapur con la mencionada Perth. Ambos sufrieron daños el fin de semana del 9 de agosto.

Según explicó Bevan Slattery, fundador de Subco, una de las empresas que participó en el Indigo Consortium: “Se produjeron fallos por derivación en dos sistemas (Indigo West e Indigo Central), uno inmediatamente después del otro y muy próximos entre sí”. Los fallos por derivación o “shunt faults” ocurren cuando algo afecta el aislamiento del cable submarino y el conductor metálico, una de las capas que rodean los canales de fibra óptica, queda expuesto al agua de mar. Esto genera un cortocircuito que impacta en los repetidores de la infraestructura.

Por un lado, tenemos dos cables submarinos que convergen en Perth; por el otro lado, se descubrió que un misterioso barco estuvo, sospechosamente, navegando por la “Perth Cable Protection Zone”, una zona de protección que rodea la ciudad de Perth. No es el primer incidente de este tipo: en 2021, la Policía Federal Australiana investigó otro daño en los cables de Perth provocado presuntamente por un barco.

Volviendo al pasado fin de semana, Windward, una compañía especializada en inteligencia marítima, trazó el calendario del suceso: un barco entró en la zona económica exclusiva australiana el 28 de julio de 2026. El barco fondeó frente a Perth y permaneció allí por casi dos semanas. El 31 de julio, cambió en el AIS (el sistema de identificación automática con el que reportan su estado los barcos) su fecha estimada de llegada al 1 de enero de 2027. A Windward le parece extraño este cambio, ya que es “un valor de relleno típico de los buques que no tienen una intención real de hacer escala en puerto”. Durante el fin de semana del 8 y 9 de agosto, justo cuando se detectó el incidente, el barco realizó múltiples cruces erráticos sobre los cables submarinos que terminaron dañados.

Las autoridades no han concluido que sea un sabotaje, aunque, según Bevan Slattery, “puede que sea una coincidencia, pero es importante que la Policía Federal Australiana investigue el asunto con urgencia”.

Por si no fuera suficiente con los cruces erráticos del misterioso barco, se da la casualidad de que Indigo West e Indigo Central no cuentan con la tecnología FiberSense, un sistema de monitorización que vigila en tiempo real la infraestructura y permite cruzar los datos con el AIS para identificar y localizar acciones en el cable y relacionarlas con los barcos. La única forma que tiene Indigo Consortium de conocer las causas del fallo es sacar a la superficie los cables e investigar qué ocurrió con ellos.

Las sospechas no solo nacen de los datos obtenidos hasta la fecha, sino también de los antecedentes. Los cables submarinos se han convertido en una infraestructura vital a merced de las tensiones geopolíticas. El mar Báltico europeo acumula varios incidentes. Y las tensiones entre China y Taiwán se avivaron en 2025 por un corte de cables. Que lo de Australia también sea sabotaje solo podrá confirmarse cuando logren analizar los cables dañados.