Un navío fletado por Estados Unidos, con personal a bordo, sufrió un ataque por parte de Irán mientras transitaba por el estrecho de Ormuz. Este incidente, que involucró drones y un misil, ha exacerbado las tensiones en una ruta marítima crucial y ha generado preocupaciones sobre la estabilidad de los mercados energéticos globales.
Una embarcación arrendada por Estados Unidos fue agredida por Irán mientras trasladaba personal norteamericano a través del estrecho de Ormuz, en un momento de creciente fricción en esta importante vía marítima. Según reportes difundidos este miércoles por medios de comunicación estadounidenses, el asalto incluyó cuatro drones iraníes y al menos un proyectil, uno de los cuales impactó en la nave, provocando lesiones menores, entre ellas, inhalación de humo.
En este escenario, el vicepresidente JD Vance declaró que las constantes agresiones de Irán contra navíos están repercutiendo directamente en los mercados energéticos a nivel mundial, y considera que los enfrentamientos persistirán mientras Teherán continúe atacando embarcaciones. El incidente ocurre en un entorno de elevada tensión naval y serias interrupciones en el tránsito marítimo por el estrecho. Paralelamente, las fuerzas de Estados Unidos también han ejecutado repetidos ataques contra objetivos navales iraníes en las últimas semanas.
La presión se extiende más allá de Ormuz, con las fuerzas hutíes, apoyadas por Irán, avanzando cerca del estrecho, lo que representa una amenaza para otro punto estratégico del transporte marítimo global.