El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha autorizado un incremento del 15% en los beneficios de su principal programa de asistencia social, Bolsa Familia. Esta decisión, que se implementará semanas antes de la primera ronda electoral, busca potenciar el poder adquisitivo de las familias más vulnerables. El ajuste en los pagos responde a la inflación acumulada desde marzo de 2023 y representa un costo significativo para las arcas públicas.
Río de Janeiro (AP).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha rubricado una disposición para incrementar en un 15% los pagos de su programa emblema de apoyo social, a pocas semanas de la primera vuelta de los comicios presidenciales.
El monto mínimo mensual por hogar del programa Bolsa Familia ascenderá el próximo mes a 691 reales (equivalente a 134 dólares), partiendo de los 600 reales iniciales. La normativa establece que los desembolsos se ajustan en función de la inflación acumulada desde marzo de 2023. Esta acción fortalecerá la capacidad de compra de los electores, quienes en octubre determinarán si otorgan a Lula un cuarto mandato no consecutivo o si optan por el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en una probable segunda vuelta. Las encuestas actuales indican que ambos contendientes se encuentran igualados.
“Bolsa Familia es esencial en nuestra estrategia para proteger a las familias más desfavorecidas, asegurando ingresos para que las personas superen la pobreza y no padezcan inseguridad alimentaria”, declaró el ministro de Hacienda, Dario Durigan. Añadió que el gasto adicional se integraría dentro de las asignaciones presupuestarias ya existentes y no implicaría un nuevo desembolso.
La medida generará un costo de 5.800 millones de reales (1.100 millones de dólares) este año y aproximadamente 22.000 millones de reales (4.300 millones de dólares) el próximo, según un comunicado de la secretaría de comunicación del gobierno brasileño.