Un paciente diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) ha logrado restablecer la comunicación con su cónyuge gracias a un implante cerebral desarrollado por Neuralink, la empresa de Elon Musk. Este hito, parte de un ensayo clínico, permitió al paciente expresar un emotivo 'Te amo' mediante una voz sintética. El dispositivo N1 traduce intenciones neuronales en habla, buscando replicar la voz original del paciente para una interacción más personal.
Un individuo que padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA) ha conseguido restablecer la comunicación con su esposa utilizando un dispositivo cerebral implantado, creado por Neuralink, la compañía fundada por Elon Musk. Este avance se enmarca dentro de uno de sus estudios clínicos.
Uno de los instantes más conmovedores ocurrió cuando el sistema generó una voz artificial que articuló “Te amo”. El dispositivo N1 registra las señales neuronales vinculadas a la intención de hablar y las procesa para transformarlas en palabras, texto y sonidos.
Una particularidad del experimento es que la voz sintetizada busca reproducir la que el paciente poseía antes del progreso de la enfermedad, utilizando grabaciones previas para hacer la interacción más íntima y reconocible.
Este progreso forma parte del estudio clínico VOICE, que investiga el empleo de interfaces cerebro-computadora para restaurar las capacidades de comunicación en personas con parálisis severa del habla, incluyendo pacientes con ELA, individuos que han sufrido accidentes cerebrovasculares o que presentan lesiones en la médula espinal.
¿Cuál es su funcionamiento?
La tecnología interpreta directamente patrones específicos de la actividad cerebral asociados con el intento de formar palabras. El participante se somete a un periodo de entrenamiento durante el cual intenta pronunciar diferentes expresiones mientras el aparato registra las señales neuronales. A medida que el sistema procesa estos patrones, aprende a relacionarlos con palabras concretas y mejora progresivamente la exactitud con la que puede convertir la intención de hablar en texto o voz sintetizada, incluso cuando los músculos necesarios para el habla ya no responden adecuadamente.
Neuralink advierte que sus aparatos aún se encuentran en fase de investigación y todavía no han recibido la aprobación para uso general por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ni de otras entidades reguladoras.
La empresa también indica que los videos divulgados muestran experiencias individuales de participantes voluntarios en sus estudios clínicos, por lo que no necesariamente representan los resultados de todos los pacientes ni permiten anticipar el rendimiento futuro de la tecnología.