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Ataque millonario a Binance: Revelado el sofisticado poder cibernético de hackers norcoreanos

Internacionales
Un reciente y masivo robo de criptomonedas a la plataforma Binance, atribuido por el FBI a un grupo con vínculos en Corea del Norte, ha puesto de manifiesto la avanzada capacidad de este país en ciberataques. Se estima que las pérdidas ascendieron a 6,300 millones de dólares. Este incidente subraya cómo Pionyang utiliza estas operaciones para generar ingresos y eludir las sanciones internacionales.

El histórico desfalco de moneda digital a Binance, imputado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos a un colectivo ligado a Corea del Norte, ha vuelto a evidenciar las destrezas informáticas de dicha nación y el empleo de agresiones cibernéticas para obtener recursos económicos y evadir penalizaciones internacionales. El asalto contra Binance, una de las plataformas de intercambio de criptoactivos más importantes a nivel global, habría ocasionado perjuicios valorados en 6,300 millones de dólares, de acuerdo con los datos mencionados en el informe original. El FBI atribuyó el suceso al grupo TraderTraitor, conectado con Corea del Norte, cuyo gobierno ha sido señalado por Estados Unidos y sus aliados por emplear operaciones informáticas ilícitas para conseguir divisas y financiar sus programas armamentísticos. “Las operaciones de hurto de criptomonedas de Corea del Norte se han transformado en una amenaza multimillonaria, con un cambio reciente hacia un menor número de ataques, pero desfalcos mucho mayores”, afirmó Alec Zebrick, gerente sénior de servicios globales de la firma de análisis de criptomonedas Chainalysis, en declaraciones a la agencia EFE.

Los datos citados por Zebrick demuestran que, hasta el 29 de octubre de 2026, los asaltos imputados a grupos norcoreanos concentraron casi el 89 % del valor global sustraído en criptomonedas, en contraste con el 15 % registrado durante todo 2021. Además, las pérdidas promedio por agresiones atribuidas a Pionyang casi se cuadruplicaron, hasta alcanzar los 185.65 millones de dólares durante el lapso examinado. Después de adquirir los fondos, los responsables suelen distribuir las criptomonedas entre numerosas direcciones digitales y plataformas para dificultar el seguimiento de las transacciones y evitar que las autoridades recuperen el dinero. Sin embargo, los movimientos realizados en las cadenas de bloques dejan constancia que puede ser analizada por investigadores y empresas especializadas. Esto posibilita identificar transacciones sospechosas y, en ciertos casos, inmovilizar activos antes de que sean convertidos en dinero convencional.

Corea del Norte contaría con aproximadamente 8,400 miembros dedicados a operaciones cibernéticas, según una estimación del Ejército surcoreano de 2024. Lee Ho-ryung, investigadora sénior del Instituto de Análisis de Defensa de Corea del Sur (KIDA), explicó a EFE que, aunque las capacidades informáticas generales de Corea del Norte no necesariamente se hallan entre las más avanzadas del mundo, el país sobresale por el uso de estas herramientas para actividades ilícitas, como los desfalcos financieros y la suplantación de identidades.

Expertos consultados por EFE consideran que los ataques informáticos son parte de una estrategia respaldada por el Estado norcoreano para obtener recursos fuera de los canales comerciales tradicionales. Daniel Pinkston, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Troy y especialista en Corea del Norte, sostuvo que los robos digitales cuentan con el aval del aparato estatal y que los recursos obtenidos pueden ser utilizados por la cúpula dirigente conforme a sus prioridades. Estados Unidos, Corea del Sur y Japón han advertido que estas operaciones permiten al Gobierno norcoreano obtener divisas y eludir las sanciones internacionales impuestas por sus programas nucleares y de misiles. Lee señaló que las exportaciones norcoreanas de 2025 ascendieron a 470 millones de dólares, una cifra muy inferior al monto de 6,300 millones de dólares atribuido al desfalco de Binance. La comparación, según la investigadora, ilustra la relevancia que pueden tener los ciberrobos como fuente de ingresos para un país sometido a restricciones económicas internacionales. Corea del Norte, por su parte, ha rechazado de manera recurrente las acusaciones sobre su participación en ataques informáticos.

Las operaciones cibernéticas atribuidas a Corea del Norte no se limitan al ámbito de las criptomonedas. Uno de los casos más notorios ocurrió en 2014, cuando Sony Pictures sufrió un ataque informático que provocó filtraciones de información confidencial y daños en sus sistemas. El incidente se produjo después de la realización de la película “The Interview”, una comedia sobre un supuesto complot contra el líder norcoreano, Kim Jong-un. En el sector de las criptomonedas también se han registrado ataques de gran magnitud contra distintas plataformas. La surcoreana Upbit sufrió un desfalco de aproximadamente 50 millones de dólares en 2019 y otro de unos 30 millones a finales de 2025, mientras que Bybit reportó pérdidas cercanas a los 1,500 millones de dólares en febrero de 2025. En septiembre de 2026, la plataforma Bitget también informó la sustracción de 351.6 millones de dólares, un incidente que analistas vincularon con el grupo TraderTraitor. Entre los grupos informáticos asociados a Corea del Norte figuran Lazarus, vinculado a grandes robos financieros y operaciones de espionaje, y Kimsuky, especializado en la obtención de información confidencial.

Binance comunicó que había apartado más de 6,340 millones de dólares para cubrir las pérdidas mediante recursos propios y fondos de protección. Además, aseguró que para el domingo había repuesto el 95 % de los activos sustraídos. La empresa también indicó que había logrado congelar aproximadamente 3,000 millones de dólares relacionados con el desfalco. A pesar de estas medidas, el monto definitivo de las pérdidas aún no está claro. La recuperación de los fondos dependerá, en parte, de la habilidad de las autoridades y de los investigadores para rastrear las transacciones y bloquear los activos que continúen bajo el control de los responsables.