Muchas mujeres experimentan dolor antes, durante o después de las relaciones sexuales, así como molestias intensas durante la menstruación. Estos síntomas, que no deben normalizarse, podrían ser indicativos de condiciones como la dispareunia o la endometriosis, una enfermedad que puede impactar la fertilidad si no se detecta y trata a tiempo, según advierten los especialistas.
Numerosas mujeres experimentan molestias antes, durante o después del acto sexual. En ciertos casos, también sienten dolores agudos durante su periodo menstrual. Los expertos señalan que estas sensaciones podrían estar ocultando afecciones como la endometriosis, una condición que incluso puede comprometer la capacidad de concebir si no se identifica y se maneja oportunamente.
El malestar que surge antes, durante o después de la intimidad sexual se denomina médicamente dispareunia, un síntoma caracterizado por una dolencia genital persistente o que se repite. Según Julio Gonell, quien preside la Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología, la dispareunia podría ser un indicio de endometriosis, una condición inflamatoria crónica en la que un tejido similar al revestimiento uterino se desarrolla fuera de este órgano. Esta afección puede afectar los ovarios, las trompas de Falopio y otras estructuras pélvicas, además de generar un dolor menstrual significativo.
El doctor Gonell explicó que la dispareunia también puede vincularse con infecciones vaginales, enfermedades de transmisión sexual o infecciones del tracto urinario. Además, señaló que la sequedad en la vagina puede provocar molestias durante las relaciones sexuales. Añadió que experiencias sexuales previas no deseadas pueden generar ansiedad y temor al momento del coito, lo que también contribuye a la manifestación de este síntoma.
Relación con la infertilidad
Gonell indicó que la dispareunia, junto con la dismenorrea, que son los términos médicos para el dolor menstrual, pueden estar asociadas a la endometriosis, una enfermedad que en muchos casos afecta la capacidad reproductiva femenina. No obstante, aclaró que la infertilidad se debe a múltiples factores, incluyendo la nutrición, el peso corporal, el estado general de salud, la edad, el equilibrio hormonal y la herencia genética. “Mantener un peso adecuado puede favorecer la fertilidad. Tanto un peso bajo como la obesidad pueden causar trastornos de la fertilidad en hombres y mujeres”, afirmó el especialista.
Alimentación y hábitos saludables
El ginecólogo recomendó seguir una dieta equilibrada, rica en frutas, vegetales, pescado, granos integrales y frutos secos, debido a sus beneficios para la salud reproductiva. Asimismo, advirtió que el consumo frecuente de bebidas azucaradas, alimentos con alto contenido de grasas, cafeína, alcohol y tabaco puede reducir considerablemente la fertilidad tanto en hombres como en mujeres. También indicó que aproximadamente el 80% de la población logra un embarazo sin dificultades, mientras que la infertilidad afecta entre el 10% y el 15% de la población.
Lo que dice la OMS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 190 millones de mujeres y niñas en edad fértil, lo que equivale aproximadamente al 10% de este grupo poblacional, padecen endometriosis a nivel global. La enfermedad suele tardar varios años en ser diagnosticada porque muchos de sus síntomas se confunden con dolores menstruales comunes. La OMS define la endometriosis como una enfermedad compleja que afecta a mujeres de todo el mundo, desde el inicio de la primera menstruación hasta la menopausia, sin importar su origen étnico o condición social. Hasta el momento no se conocen las causas; la OMS añade que los estudios más recientes sugieren una disfunción del sistema inmunitario. Las personas afectadas presentan tasas más elevadas de otras afecciones de origen inmunitario, como el lupus, la esclerosis múltiple y la enfermedad inflamatoria intestinal, así como antecedentes familiares de endometriosis.
Recomendaciones
Los expertos aconsejan buscar asistencia médica cuando el malestar durante las relaciones sexuales es constante, intenso o se acompaña de menstruaciones muy dolorosas, sangrado inusual o dificultades para concebir. Un diagnóstico temprano puede facilitar el tratamiento y prevenir complicaciones relacionadas con la endometriosis y otras condiciones ginecológicas.