El vocero del bloque de diputados de la Fuerza del Pueblo (FP), José David Báez, ha instado al Gobierno a declarar la provincia de Santiago en estado de emergencia educativa. Esta solicitud surge ante la grave situación que, según el legislador, afecta a numerosas escuelas, incluyendo la falta de espacios, aulas superpobladas, obras inconclusas y el retraso en el inicio del año escolar para miles de estudiantes. La FP subraya la urgencia de una intervención gubernamental para resolver estas problemáticas que impactan la educación local.
El portavoz del grupo de diputados de la Fuerza del Pueblo (FP), José David Báez, solicitó al gobierno central que declare el estado de emergencia educativa en la provincia de Santiago. Esta petición se fundamenta en las múltiples dificultades que, según afirmó, afectan a numerosos centros educativos, incluyendo la escasez de cupos, la sobrepoblación en las aulas, proyectos de construcción estancados, el deterioro de las infraestructuras y la imposibilidad de muchos alumnos de comenzar el ciclo escolar.
Durante una conferencia de prensa ofrecida en Santiago Oeste, Báez ejemplificó la problemática con el caso de la escuela Rafaela Jiminián de Cruz. Explicó que este centro lleva dieciséis meses inoperativo debido a trabajos de rehabilitación que aún no se han completado, lo que impide que setecientos ochenta estudiantes inicien sus clases.
“La Fuerza del Pueblo denuncia y exige que se declare el estado de emergencia en el ámbito educativo para la provincia de Santiago, debido a las numerosas dificultades que presenta el sistema educativo en esta región, especialmente en la zona noroeste”, manifestó el legislador.
Báez cuestionó las afirmaciones de la gobernadora provincial, Rosa Santos, respecto a las condiciones encontradas en la edificación de la escuela Rafaela Jiminián de Cruz y solicitó que se hagan públicos los estudios técnicos que respaldan dichas explicaciones.
“Gobernadora Rosa Santos, exigir una escuela digna y segura para nuestros niños no es hacer política. Hacer política es intentar ocultar la ineficacia de una administración buscando culpables en el pasado”, sostuvo.
El diputado señaló que dieciséis meses es un lapso de tiempo más que suficiente para que las autoridades hubieran finalizado los trabajos o, en su defecto, hubieran ideado una solución alternativa que garantizara a los estudiantes el inicio del año escolar en condiciones apropiadas. “Eso no es planificación, eso es improvisación”, aseveró.
Asimismo, indicó que la situación de la escuela Rafaela Jiminián de Cruz no es un hecho aislado. Conforme a un estudio realizado por la Fuerza del Pueblo, en Santiago Noroeste y otras áreas de la provincia existen escuelas con falta de espacios, aulas con exceso de alumnos, obras inconclusas, problemas estructurales, inseguridad y una dependencia de aulas provisionales y contratos temporales de profesores.
Entre los centros educativos mencionados por Báez se encuentran la escuela Emma Balaguer, que, según aseguró, no ha comenzado las clases; la Teresa Silverio; el liceo Carmelo Sandoval; la escuela Cruzada del Amor y la Club Noel, además de otras instituciones educativas que, sostuvo, requieren la intervención de las autoridades.
El legislador criticó la persistencia de estas dificultades a pesar de que el Ministerio de Educación gestiona, según indicó, un presupuesto de trescientos treinta y tres mil millones de pesos dominicanos. Consideró que muchas de las situaciones que actualmente afectan el inicio de la docencia pudieron haberse anticipado y resuelto con una adecuada planificación.
“Que se declare la provincia de Santiago en emergencia en materia educativa y que asuman la responsabilidad, porque no es justo que nuestros niños sigan sin asistir a la escuela mientras esta gestión irresponsable no cumple con su deber de asegurar el bienestar de la educación de nuestros jóvenes”, enfatizó Báez.
El portavoz de los diputados de la Fuerza del Pueblo estuvo acompañado por un numeroso grupo de líderes de la organización, entre ellos Altagracia González, miembro de la Dirección Política; e Hipólito Martínez, así como líderes comunitarios de Santiago, quienes apoyaron la demanda de una intervención urgente de las autoridades educativas en la provincia.