El Draft de Novatos de la LIDOM, entre 2002 y 2026, ha revelado una amplia gama de trayectorias para los jugadores dominicanos. Desde leyendas del Salón de la Fama hasta promesas en desarrollo, la primera selección no garantiza un destino uniforme. Este análisis detalla las carreras de 24 talentos, destacando sus logros, desafíos y el impacto de esta elección inicial en sus vidas profesionales.
Una elección inicial no asegura el mismo desenlace para todos.
Entre los años 2002 y 2026, el sorteo de novatos de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) entregó a sus seis equipos una generación de atletas con recorridos muy variados. De este conjunto surgieron futuros miembros del Salón de la Fama, ganadores de Series Mundiales, receptores de premios individuales, figuras aún activas y prospectos cuyo desenlace aún no se ha determinado. La primera elección representa una apuesta de la institución, no una conclusión definitiva en el ámbito deportivo.
Albert Pujols transformó su primera selección de 2002 en una trayectoria histórica; Rafael Devers y Fernando Tatís Jr. validaron la calidad de la generación de la década de 2010; mientras que otros enfrentaron obstáculos como lesiones, bajo rendimiento, decisiones personales o la propia dificultad de ascender desde las ligas menores al nivel más alto.
Las estadísticas de Grandes Ligas que se presentan a continuación corresponden a la temporada regular y se muestran hasta la última campaña completa disponible o, cuando se especifica, como registro activo. Las ligas menores, Japón, Corea, México, Venezuela y el béisbol dominicano no siempre ofrecen bases de datos históricas consistentes; por esta razón, se identifican como registros complementarios y no se combinan artificialmente con los totales de MLB.
La trayectoria completa de las primeras selecciones
2002: Albert Pujols – Gigantes del Cibao.
2003: Andy Marte -Toros del Este.
2004: Robinzon Díaz – Leones del Escogido.
2005: Ángel Salomé – Toros del Este.
2006: Kendrys Morales – Gigantes del Cibao.
2007: Fernando Martínez – Leones del Escogido.
2008: Ángel Villalona -Toros del Este.
2009: Pedro Álvarez – Estrellas Orientales.
2010: Luis Jiménez – Estrellas Orientales.
2011: Rymer Liriano – Tigres del Licey.
2012: Miguel Sanó – Estrellas Orientales.
2013: Adalberto Mondesí – Tigres del Licey.
2014: Manuel Margot – Toros del Este.
2015: Rafael Devers -Leones del Escogido.
2016: Eloy Jiménez – Gigantes del Cibao.
2017: Fernando Tatís Jr. -Estrellas Orientales.
2018: Vidal Bruján -Toros del Este.
2019: Wander Franco- Gigantes del Cibao.
2020: No se llevó a cabo el Draft.
2021: Marco Luciano – Estrellas Orientales.
2022: Adael Amador -Toros del Este.
2023: Junior Caminero – Leones del Escogido.
2024: Welbyn Francisca -Toros del Este.
2025: Felnin Celestén – Toros del Este.
2026: Hayden Álvarez – Tigres del Licey.
Las carreras individuales
2002: Albert Pujols
La elección inicial más destacada de esta lista. Hizo su debut con St. Louis en 2001 y concluyó su trayectoria en MLB en 2022 con 22 temporadas, 3,384 imparables, 703 cuadrangulares y 2,218 carreras impulsadas, además de un promedio de .296. Consiguió tres MVP de la Liga Nacional, fue Novato del Año en 2001, participó en 11 Juegos de Estrellas y obtuvo dos Series Mundiales. También recibió dos Guantes de Oro, seis Bates de Plata y el galardón al Regreso del Año en 2022. Su último encuentro fue con los Cardinals en octubre de 2022. En 2026 continuaba ligado al béisbol dominicano como presidente de operaciones de béisbol de las Estrellas Orientales.
2003: Andy Marte
Llegó a la MLB con Atlanta en 2005 y también jugó para Boston, Cleveland y Arizona. En 192 partidos de Grandes Ligas, bateó .218, con cinco jonrones y 34 carreras impulsadas. Su mayor constancia la encontró en las ligas menores y en la pelota invernal; no logró afianzarse como titular en MLB. Su carrera profesional finalizó prematuramente y falleció en 2017, a los 33 años, en un accidente de tránsito.
2004: Robinson Díaz
Receptor con habilidad para conectar que hizo su debut con Minnesota en 2008 y también jugó para Pittsburgh. En la MLB participó en 126 encuentros, bateó aproximadamente .280 y conectó un cuadrangular. Posteriormente, desarrolló una carrera más extensa en ligas menores y circuitos internacionales, además de la LIDOM. Su caso ilustra que una primera elección puede alcanzar el máximo nivel sin que esto se traduzca en una trayectoria prolongada en Grandes Ligas.
2005: Ángel Salomé
Receptor contratado por Milwaukee, considerado un prospecto por su defensa y capacidad ofensiva. No llegó a disputar un partido de temporada regular en MLB. Jugó en las ligas menores y su carrera profesional no alcanzó la proyección que acompañó su selección en LIDOM. Las bases de datos públicas consultadas no registran un campeonato de MLB ni un premio individual importante.
2006: Kendrys Morales
El cubano-dominicano forjó una carrera de 13 temporadas en MLB con Angels, Mariners, Twins, Royals, Blue Jays, Athletics y Yankees. Finalizó con un promedio de .265, 213 cuadrangulares y 748 impulsadas. Fue llamado al Juego de Estrellas en 2009 y fue una pieza clave para Kansas City en el campeonato de la Serie Mundial de 2015. Una seria lesión en 2010 interrumpió su ascenso, pero regresó a un alto nivel y fue reconocido como Regreso del Año de la Liga Americana en 2015.
2007: Fernando Martínez
Jardinero que llegó a la MLB con los Mets en 2009, a los 20 años, y luego tuvo breves oportunidades con Houston. Participó en 62 partidos de Grandes Ligas, con un promedio de .188, tres jonrones y 12 impulsadas. Las lesiones y la falta de constancia limitaron su trayectoria en MLB; posteriormente buscó oportunidades en ligas menores y circuitos internacionales.
2008: Ángel Villalona
Primera base dominicano que firmó con San Francisco y se convirtió en uno de los prospectos jóvenes más publicitados de su organización. Nunca debutó en MLB. Su recorrido incluyó las ligas menores y posteriores experiencias profesionales fuera de Estados Unidos, pero no alcanzó la consagración anunciada por su condición de primera selección de 2008.
2009: Pedro Álvarez
El bateador zurdo hizo su debut con Pittsburgh en 2010. En 666 juegos de MLB, acumuló un promedio de .236, 118 cuadrangulares y 335 impulsadas. Fue All-Star en 2013, temporada en la que conectó 36 jonrones, y en 2016 compartió el liderato de cuadrangulares de la Liga Nacional con 36. Las lesiones y las dificultades defensivas redujeron su permanencia; su última aparición en MLB fue con Baltimore en 2018, aunque continuó buscando oportunidades profesionales después.
2010: Luis Jiménez
Tercera base e inicialista que llegó a la MLB con Los Ángeles Angels en 2013. Su paso por Grandes Ligas fue breve: 64 partidos, un promedio cercano a .198, cinco jonrones y 13 impulsadas. Después de la MLB, extendió su recorrido por Corea del Sur, Japón y México, además de la pelota invernal. No debe confundirse la ausencia posterior en MLB con un retiro inmediato: tuvo una etapa internacional activa antes de concluir su carrera.
2011: Rymer Liriano
Jardinero de fuerza que debutó con San Diego en 2014 y también formó parte de Milwaukee. En 84 partidos de MLB, bateó .220, con dos jonrones y 15 impulsadas. Ha tenido participación en ligas menores, México y otros circuitos, además de LIDOM. Su carrera quedó marcada por lesiones y por la dificultad de transformar su potencial ofensivo en una permanencia en Grandes Ligas.
2012: Miguel Sanó
Uno de los principales generadores de poder de esta generación. Debutó con Minnesota en 2015 y también jugó con Los Ángeles Angels y otros clubes. Hasta 2025, acumulaba más de 700 juegos, un promedio cercano a .234, cerca de 200 jonrones y más de 490 impulsadas; fue All-Star en 2017. En 2026, continuaba su carrera en Japón, actualmente y en LIDOM con las Estrellas Orientales.
2013: Adalberto Mondesí
Hijo del exjugador Raúl Mondesí, debutó con Kansas City en 2015 y se destacó por su velocidad y defensa. Su registro en MLB supera los 350 juegos, con un promedio cercano a .244, 38 jonrones, 144 impulsadas y más de 130 bases robadas. Fue campeón de la Serie Mundial de 2015 con los Royals, aunque su participación en esa postemporada fue limitada. Lesiones, especialmente en las piernas, frenaron una carrera que parecía destinada a ser más extensa.
2014: Manuel Margot
Jardinero que debutó con San Diego en 2016 y luego pasó por Tampa Bay y Minnesota. En más de 800 partidos de MLB, produjo un promedio de alrededor de .255, 60 jonrones, más de 300 impulsadas y cerca de 85 robos. Fue parte del equipo de Tampa Bay que llegó a la Serie Mundial de 2020. Su valor se ha basado en la defensa, la velocidad y la capacidad de ocupar varias posiciones en el jardín.
2015: Rafael Devers
La elección que se convirtió en una de las grandes figuras ofensivas dominicanas del presente. Debutó con Boston en 2017, ganó la Serie Mundial de 2018 y fue Bate de Plata en 2019. Fue seleccionado para varios Juegos de Estrellas y en 2025 pasó de Boston a San Francisco, donde continuó como generador de poder. Al momento de este informe, acumulaba más de 260 jonrones y más de 850 impulsadas en MLB; en 2026 seguía activo, por lo que estas cifras seguirán cambiando.
2016: Eloy Jiménez
Jardinero y bateador designado que debutó con Chicago White Sox en 2019. Ganó el Bate de Plata como novato y ha producido más de 90 jonrones y alrededor de 330 impulsadas en MLB. Sus temporadas han sido interrumpidas por lesiones, pero su habilidad para batear con potencia lo mantiene como uno de los principales resultados ofensivos del Draft. También ha participado con los Orioles y los Azulejos de Toronto en Grandes Ligas.
2017: Fernando Tatís Jr.
El estelar de San Pedro de Macorís debutó con San Diego en 2019 y rápidamente se convirtió en una figura internacional. En 2021, lideró la Liga Nacional con 42 jonrones; ha sido All-Star, ganó dos Bates de Plata, dos Guantes de Oro y fue seleccionado para dos equipos All-MLB. Al registro disponible, acumulaba 152 jonrones, 406 impulsadas y 133 robos en MLB, con un promedio de .275. Su trayectoria también incluye lesiones y una suspensión por sustancias prohibidas en 2022, pero regresó para consolidarse en el jardín derecho.
2018: Vidal Bruján
Jugador versátil que debutó con Tampa Bay en 2021 y luego recibió oportunidades con Miami. Ha actuado como segunda base, campocorto y jardinero. Su producción en MLB aún es limitada —pocos jonrones y menos de 100 juegos en sus primeras temporadas—, pero en ligas menores se destacó por su velocidad, disciplina y capacidad para jugar varias posiciones. En 2026, su carrera seguía abierta, logrando disputar algunos partidos con los Mets de Nueva York.
2019: Wander Franco
El campocorto debutó con Tampa Bay en 2021 y fue All-Star ese mismo año, además de figurar entre los bateadores más jóvenes y eficientes de la Liga Americana. Su contrato de largo plazo confirmó las expectativas de la organización. Sin embargo, desde 2023, permanece fuera de la MLB mientras enfrenta un proceso judicial en República Dominicana; por esa razón, su carrera deportiva está en pausa y sus estadísticas no deben interpretarse como un retiro formal. Su último gran registro deportivo fue el All-Star de 2023.
2020: No hubo Draft
La selección se interrumpió en 2020. Por lo tanto, no existe un jugador que deba incluirse como primera elección de ese año. El informe mantiene el vacío para evitar atribuir a una franquicia una selección que no se realizó.
2021: Marco Luciano
Campocorto de San Francisco y uno de los prospectos ofensivos dominicanos más seguidos de su generación. Debutó en MLB en 2023 y ha alternado entre Grandes Ligas y las menores. Su muestra en MLB aún es pequeña, por lo que es más útil valorar su desarrollo por edad, posición, poder y ascenso dentro del sistema que por los totales acumulados. Sigue activo y en proceso de consolidación.
2022: Adael Amador
Jugador de cuadro de Colorado que llegó a las Grandes Ligas muy joven y ha alternado entre MLB y las ligas menores. Su principal valor reside en el contacto, la disciplina y la capacidad de jugar el centro del cuadro. Aún no cuenta con una trayectoria consolidada ni con un volumen estadístico comparable al de las elecciones de mayor edad; su carrera debe evaluarse como un proyecto en desarrollo.
2023: Junior Caminero
Tercera base de Tampa Bay que debutó en 2023 y se estableció como uno de los bateadores jóvenes más poderosos de la Liga Americana. Fue All-Star en 2025 y, al corte de 2026, registraba 63 jonrones y 154 impulsadas en MLB según los registros disponibles. Su combinación de edad, fuerza y producción lo posiciona entre los casos con mayor proyección de las selecciones recientes; su producción ofensiva lo proyecta como uno de los posibles candidatos a superar la barrera de los 500 millones en la MLB.
2024: Welbyn Francisca
Campocorto seleccionado por los Toros del Este y aún en etapa de formación profesional. No había alcanzado la MLB al cierre de este informe. Sus evaluaciones deben basarse en su desempeño en las menores y su progresión dentro de la organización, no en premios o campeonatos de Grandes Ligas que aún no posee.
2025: Felnin Celestén
Campocorto de los Toros del Este y prospecto internacional de gran interés. Al ser una selección reciente, su carrera profesional apenas comienza y no corresponde atribuirle estadísticas ni premios. El indicador más importante será su avance por las categorías menores, su estado de salud, su desarrollo defensivo y la capacidad de convertir las habilidades proyectadas en una producción sostenida.
2026: Hayden Álvarez
La selección inicial más reciente: escogido por los Tigres del Licey. Al 10 de septiembre de 2026, se encontraba en la fase inicial de su recorrido, por lo que todavía no puede medirse con estadísticas profesionales acumuladas ni con logros de MLB. Su elección abre el siguiente capítulo del Draft y será necesario actualizar su ficha cuando debute y avance por las ligas organizadas.
Lo que la lista revela
En resumen, de los 24 puestos, uno corresponde a un año sin Draft; varios jugadores llegaron a la MLB por períodos cortos; y una parte significativa continúa en ligas menores o en mercados internacionales. La primera elección funciona como una señal de talento y expectativa, pero no elimina el riesgo de lesiones, adaptación, competencia interna ni cambios personales.
La segunda conclusión es la relevancia de la generación 2012-2019. Miguel Sanó, Adalberto Mondesí, Manuel Margot, Rafael Devers, Eloy Jiménez, Fernando Tatís Jr., Vidal Bruján y Wander Franco conectan el Draft dominicano con una época de mayor flujo de prospectos hacia las organizaciones de MLB. De ese grupo, Devers y Tatís Jr. son quienes han construido las trayectorias más completas, mientras que Caminero representa la continuidad ofensiva de la nueva camada.
La tercera conclusión es que la LIDOM ha funcionado como escaparate, espacio de desarrollo y vínculo de identidad. Algunos primeros seleccionados llegaron a la liga después de haber sido contratados por organizaciones estadounidenses; otros aprovecharon la pelota invernal para recuperar ritmo o mantenerse visibles. La trayectoria no concluye cuando un jugador abandona la MLB: puede continuar en México, Japón, Corea, ligas menores, circuitos independientes, roles de entrenador o gestión deportiva.
Ser el primero: entre las expectativas y el legado
El balance de las primeras selecciones del Draft de LIDOM ofrece una enseñanza: el talento que permite liderar una selección no garantiza el mismo destino para todos. Entre los jugadores elegidos coexisten carreras históricas, figuras de gran impacto, trayectorias productivas y promesas cuyo desarrollo estuvo por debajo de las expectativas. El primer turno refleja la valoración de un momento; la carrera completa revela cuánto de aquella proyección pudo transformarse en resultados.
Albert Pujols encarna la manifestación más extraordinaria de ese recorrido. Sus 703 cuadrangulares, tres premios de Jugador Más Valioso y dos títulos de Serie Mundial sitúan su trayectoria en una dimensión excepcional. Sin embargo, su grandeza no debe convertirse en una exigencia para los demás seleccionados. Medir todas estas carreras con una referencia tan alta impediría reconocer otros niveles de éxito dentro de una actividad tan competitiva como el béisbol profesional.
Rafael Devers, Fernando Tatís Jr. y Junior Caminero representan distintas fases del protagonismo ofensivo entre los jugadores seleccionados en el primer turno. Sus nombres demuestran la capacidad de estas elecciones para congregar figuras de impacto, aunque sus trayectorias requieren valoraciones diferentes según la experiencia y los resultados acumulados. Una carrera consolidada ofrece evidencias que un recorrido más reciente aún necesita construir.
También existe un valor considerable en las carreras de Kendrys Morales, Miguel Sanó, Manuel Margot, Eloy Jiménez y Pedro Álvarez. Con diferencias en duración, regularidad y rendimiento, sus experiencias permiten observar que el éxito admite diversas expresiones: producir ofensivamente, contribuir con la defensa, conseguir un puesto y mantener una presencia competitiva. Entre la consagración histórica y la promesa incumplida hay un amplio espacio de contribuciones que merece ser reconocido.
Para otros seleccionados, llegar a las Grandes Ligas no significó establecerse de manera duradera. Esas trayectorias recuerdan la diferencia entre alcanzar y permanecer. Pero el balance tampoco puede terminar con la última aparición en las mayores: lo realizado en ligas menores, campeonatos invernales y otros países forma parte de la historia profesional de cada pelotero. Una evaluación centrada exclusivamente en la MLB dejaría incompleto el recorrido que este informe busca reconstruir.
Las carreras interrumpidas exigen una atención especial. Las lesiones, el rendimiento, las oportunidades y las circunstancias extradeportivas tienen consecuencias distintas y deben explicarse de forma individual. Una categoría puede ayudar a organizar los resultados, pero no reemplaza la historia de cada jugador ni permite atribuir a todos las mismas razones para alejarse de las expectativas iniciales.
En el caso de quienes continúan desarrollándose, cualquier conclusión definitiva sería prematura. Los más jóvenes aún deben atravesar etapas de aprendizaje, adaptación y competencia. Su elección constituye una apuesta cuyo resultado requiere tiempo; corresponde observar su evolución sin anticipar una consagración ni dictar un fracaso.
Desde la perspectiva de las franquicias dominicanas, este balance plantea otra distinción fundamental: la trascendencia internacional del jugador y su aporte efectivo al equipo que lo seleccionó. Ambas dimensiones son importantes. Una elección puede adquirir prestigio por lo que el pelotero consigue en el extranjero, mientras que su contribución en LIDOM dependerá también de su disponibilidad y participación.
La historia de estas primeras selecciones demuestra, en definitiva, cuánto puede cambiar una carrera después del anuncio de una elección. Hay logros que superan las previsiones, recorridos que encuentran valor por caminos diferentes y expectativas que permanecen abiertas. Ser escogido primero otorga un lugar en la historia del Draft; convertir esa elección en un legado es una tarea que se resuelve a lo largo de los años.
La tradición de las primeras selecciones de LIDOM es, en realidad, una historia sobre la incertidumbre del talento. Albert Pujols transformó una elección en una carrera legendaria; Devers y Tatís Jr. mantienen viva la conexión entre el Draft y la élite de la MLB; y Caminero, Celestén, Francisca y Álvarez representan interrogantes aún sin resolver. Cada nombre merece ser interpretado en su contexto: no es lo mismo retirarse después de dos décadas que quedar fuera por una lesión, continuar en otra liga o esperar el salto desde las menores. El verdadero valor de esta lista reside en mostrar todas esas rutas y en recordar que, detrás de cada primera selección, comienza una carrera que solo el tiempo puede completar.