El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) finalizará sus operaciones en República Dominicana después de tres décadas de trabajo, una decisión impulsada por recortes económicos globales. Esta salida genera preocupación debido al rol crucial que ONUSIDA ha desempeñado en la formulación de políticas y el fortalecimiento de sistemas sanitarios para el VIH en el país, donde más de 80 mil personas reciben tratamiento.
Una fuente confiable informó a N Digital que ONUSIDA, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, cesará sus actividades en la República Dominicana. Esta determinación ocurre después de treinta años de labor constante en el robustecimiento de las políticas públicas relativas al VIH.
El cese se debe a una reorganización regional, impulsada por las constantes reducciones presupuestarias que, en los últimos años, han impactado la financiación internacional de la organización. La partida de ONUSIDA podría significar un efecto adverso para el país, dado que el organismo ha sido fundamental en la creación e impulso de políticas públicas, así como en el fortalecimiento de los sistemas de salud y comunitarios vinculados al VIH a nivel mundial, regional y nacional.
Actualmente, en República Dominicana, más de ochenta mil individuos están recibiendo tratamiento para esta enfermedad. Por ello, la asistencia técnica y la coordinación fomentadas por la organización han sido consideradas vitales para la respuesta nacional frente al virus. Según las Naciones Unidas, en algunas naciones, los fondos destinados a preservativos han disminuido en más del noventa por ciento.
“ONUSIDA advierte que estas reducciones representan 'la perturbación más grave' en la lucha contra el sida desde que el mundo se unió para combatirlo. Cada semana, tres mil adolescentes y mujeres jóvenes contraen el VIH en el África subsahariana. Esto sucede a pesar de los avances considerables: las muertes se redujeron un cincuenta y seis por ciento en quince años y treinta y dos millones cien mil personas tienen acceso a tratamiento”, explicaron en una publicación de este mes.
Añadió que una menor financiación se traduce en menos prevención y mayores riesgos. “Un nuevo informe de la ONU alerta sobre las repercusiones de una caída sin precedentes en la ayuda internacional, especialmente la proveniente de Estados Unidos: un retroceso en las pruebas de detección, un acceso debilitado a los tratamientos y programas de prevención reducidos en los países más afectados. Esto al punto de hacer temer un resurgimiento de la epidemia”, agregó.
ROL DE ONUSIDA
ONUSIDA ofrece orientación estratégica, coordinación, divulgación y apoyo técnico para conectar a los gobiernos, el sector privado y las comunidades. Su objetivo es reforzar la prestación de servicios relacionados con el VIH que salvan vidas y contribuyen a la construcción de sociedades más saludables y resilientes. Sus acciones se enmarcan en el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD).