El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha dado un paso crucial al aprobar provisionalmente el estudio informativo de la variante de Guadalajara y el acondicionamiento de la carretera N-320. Este proyecto, valorado en 103,7 millones de euros, busca aliviar la congestión vehicular en uno de los accesos más transitados de la capital alcarreña, especialmente en el nudo de Cuatro Caminos, aunque aún requiere de trámites adicionales para su ejecución.
Transitar por Cuatro Caminos durante la hora punta es una experiencia que muchos preferirían evitar. Los habitantes que utilizan esta vía diariamente han esperado durante décadas una solución a la congestión. La buena noticia es que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado provisionalmente el estudio informativo de la variante de Guadalajara y el acondicionamiento de la carretera N-320. Este avance administrativo busca aliviar el tráfico en uno de los accesos más saturados de la capital alcarreña.
El documento aprobado contempla obras con un presupuesto estimado de 103,7 millones de euros, incluyendo el IVA, según ha comunicado el Ministerio. Es importante señalar que esta aprobación provisional no es el paso final; el siguiente trámite será la publicación del proyecto para información pública en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
El proyecto se desglosa en tres actuaciones principales. La primera es la variante de Guadalajara, con una extensión de 6.626,55 metros, que conectará el kilómetro 269,480 de la N-320 con el enlace de Cabanillas del Campo en la A-2. De las cuatro opciones analizadas, el Ministerio ha elegido este trazado, que es ligeramente más corto. La segunda actuación implica el desdoblamiento de la N-320 entre los kilómetros 290,02 y 295,68, transformando este tramo en autovía. Finalmente, la tercera es la creación de una nueva conexión Este, mediante una carretera convencional, que unirá el enlace de Fuente la Niña, en la A-2, con el enlace existente entre la N-320 y la N-320A.
Adicionalmente, se prevén varios enlaces nuevos y la remodelación de otros, como el cruce de la variante con la N-320 y el semienlace con la CM-2004.
La glorieta de Cuatro Caminos es, según ha reconocido el propio Ayuntamiento en múltiples ocasiones, uno de los puntos más críticos de tráfico en toda la ciudad. En marzo de 2023, durante la presentación inicial del estudio por parte del entonces alcalde, Alberto Rojo, y el secretario general de Infraestructuras, Xavier Flores, se informó que el conjunto de actuaciones relacionadas con la N-320 (incluyendo las rondas Sur y Este) podría reducir la presión del tráfico en este nudo hasta en un 50%, según reporta Nueva Alcarria. Aunque la variante por sí sola no resolverá completamente el problema de Cuatro Caminos, sí desviará una parte considerable del tráfico de paso que actualmente lo atraviesa.
Sin embargo, la noticia no ha sido recibida con el mismo entusiasmo por todos en Guadalajara. El segundo teniente de alcalde, Alfonso Esteban, ha instado al Gobierno a agilizar la tramitación de manera definitiva, recordando que el Ministerio ya sometió este mismo estudio a información pública en febrero de 2023, prometiendo entonces su aprobación ese mismo año. Esteban declaró: "Tres años después, la única novedad conocida es la aprobación provisional del citado documento, han sido tres años perdidos".
El edil ha enfatizado que esta aprobación provisional no marca el inicio de las obras, ya que aún restan trámites como un nuevo periodo de información pública, la Declaración de Impacto Ambiental, la aprobación definitiva del estudio, la redacción del proyecto constructivo y la asignación presupuestaria.
El Ayuntamiento sostiene que la variante y la solución para Cuatro Caminos son dos cuestiones relacionadas pero distintas. En noviembre de 2024, el Consistorio comunicó a la Demarcación de Carreteras del Estado que la solución definitiva para este nudo implica el soterramiento total o parcial del tráfico, mientras que "cualquier otra actuación tendría carácter provisional", según recoge el propio Ayuntamiento. Esteban explicó que un sistema de pasarelas peatonales elevadas fue descartado por falta de consenso entre las instituciones involucradas, debido a problemas de accesibilidad y seguridad. La Dirección General de Tráfico propuso como alternativa provisional la instalación de semáforos en pasos de peatones y mejoras de accesibilidad.