La muerte de un individuo de 42 años en un centro de rehabilitación en Boca de Yuma ha encendido nuevamente las alarmas sobre supuestos maltratos y la ausencia de supervisión en estas instituciones. A pesar de que el deceso ocurrió el 10 de julio, la información no se hizo pública de inmediato, aunque se recibieron denuncias de agresiones y situaciones irregulares. La instalación, conocida como 'La Gloria de Dios', carecía de la autorización necesaria para operar.
El deceso de Luis René Contreras Martínez, de 42 años, dentro de las instalaciones de rehabilitación La Gloria de Dios, situadas en Boca de Yuma, ha provocado un resurgimiento de las acusaciones referentes a presuntos abusos y la deficiente regulación de estos establecimientos. Una investigación periodística de N Investiga revela que el fallecimiento, ocurrido el pasado 10 de julio, no fue divulgado públicamente, a pesar de que desde ese mismo día el equipo recibió reportes de supuestas agresiones físicas y circunstancias anómalas que rodearon el suceso.
El informe señala que el centro, cuya propiedad recae en Juan Carlos Martínez Guerrero, conocido como “El Rescatador”, aún no cuenta con la habilitación oficial del Ministerio de Salud Pública para funcionar, aunque sí inició el procedimiento de regularización tras reportajes previos del programa. Parientes y denunciantes aseguran que Luis René pudo haber sido víctima de maltratos antes de su muerte, mientras que el dictamen preliminar de las autoridades indica que sufrió un traumatismo craneoencefálico después de caer de una litera.
Según la investigación, las grabaciones de seguridad muestran al interno desplomarse mientras intentaba levantarse de la cama, pero sus familiares sostienen que parecía haber perdido previamente la fuerza o la conciencia. Esta versión coincide con relatos que afirman que horas antes habría sido objeto de agresiones físicas, incluyendo una presunta compresión del cuello y golpes en los genitales. N Investiga plantea que aún persisten dudas acerca de las verdaderas razones del fallecimiento, entre ellas si Luis René recibió algún tipo de agresión previa, si su condición física era adecuada para permanecer en la parte superior de un camarote o si existió negligencia en su cuidado.
El programa sostiene que será la indagación del Ministerio Público y los análisis forenses los que determinarán si se trató de un percance o si existen responsabilidades penales. El trabajo periodístico concluye que este nuevo suceso pone de manifiesto las deficiencias en la atención a individuos con adicciones y trastornos mentales en la República Dominicana, al tiempo que cuestiona la falta de una supervisión efectiva sobre los centros de rehabilitación que operan sin las condiciones y permisos exigidos por las autoridades.