14
Mar, Jul

Madrid culmina fase clave de soterramiento con un túnel inteligente en la Castellana

Tecnologia
La capital española ha finalizado la excavación de un túnel crucial que conectará la M-30 con las Cuatro Torres, en el norte del Paseo de la Castellana. Esta infraestructura de 675 metros, que se espera esté operativa en diciembre, incorporará avanzada tecnología basada en inteligencia artificial para la gestión y vigilancia del tráfico en tiempo real, optimizando la seguridad y la calidad del aire en su interior.

Hace unos días se dio a conocer la finalización de una de las etapas más importantes del soterramiento en el norte del paseo de la Castellana en Madrid. Se trata de la excavación del túnel que enlazará la M-30 con la zona de las Cuatro Torres, un hito alcanzado tras la demolición del último muro que unía ambos extremos de la obra. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, acompañado por la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, afirmó que esta infraestructura, con una extensión de 675 metros, estará disponible para la circulación de vehículos a partir de diciembre.

La capital ya dispone de más de 40 kilómetros de galerías subterráneas para el tráfico, pero se prevé que este nuevo túnel sea el más avanzado tecnológicamente. A diferencia de pasadizos como los de la M-30 bajo Madrid Río, construidos hace casi 20 años, el nuevo túnel integrará tecnología basada en inteligencia artificial para supervisar y gestionar en tiempo real todo lo que acontezca en su interior.

La inteligencia artificial estará diseñada para identificar vehículos, controlar la velocidad a la que transitan, detectar incidencias o infracciones y monitorear las emisiones contaminantes generadas dentro del túnel. Esta información permitirá, además, ajustar automáticamente la ventilación de la galería según el nivel de polución detectado en cada momento, mejorando así la calidad del aire sin necesidad de intervención manual.

El objetivo es que el túnel opere como un sistema que se autorregula. Cuantos más datos recoja sobre el tráfico y la contaminación, con mayor precisión podrá anticiparse a problemas, desde un atasco hasta un vehículo averiado, antes de que representen un riesgo para quienes lo utilizan. Según informaciones de La Razón, esta iniciativa también busca dotar al túnel de los más altos estándares de seguridad. Junto a la inteligencia artificial, la infraestructura contará con sistemas mejorados de salidas de emergencia y cobertura wifi.

El túnel tendrá tres carriles por sentido, sin considerar los accesos, salidas y conexiones con vías como la M-30, la M-607, la A-1 o la M-11. Su trazado unirá el actual paso inferior de la calle Sinesio Delgado, en el sur, con el Nudo Norte, adyacente al Hospital La Paz. Además, según ABC, ha sido diseñado en dos niveles para minimizar el impacto sobre el arbolado existente, conservando así el mayor número de ejemplares, especialmente las coníferas de mayor tamaño.

Este mismo verano se iniciará la excavación del segundo nivel del túnel, una prolongación que en el futuro conectará la Castellana con el barrio de Begoña y con el nuevo distrito Madrid Nuevo Norte. Por ahora, la infraestructura quedará preparada, pero no entrará en funcionamiento hasta que se complete esa conexión.

Mientras tanto, en la superficie avanza la construcción de Parque Castellana, una zona verde de 70.000 metros cuadrados con más de 1.500 árboles, una gran fuente de chorros y una pérgola de 35 metros de altura cubierta de paneles solares que, según explicó Almeida, "garantizará en todo momento un suministro adecuado" de energía para los vehículos que circulen por el túnel. La meta es que, una vez finalizado todo el proyecto, por la superficie circulen únicamente el transporte público y el tráfico local de acceso a los edificios de la zona.