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Vie, Jul

El 'Mercado Matrimonial' de Shanghái: Un Reflejo de la Crisis Demográfica China

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En el Parque del Pueblo de Shanghái, un peculiar 'mercado matrimonial' se celebra cada domingo, donde padres buscan pareja para sus hijos solteros. Esta práctica, aunque pintoresca, subraya la profunda crisis demográfica que enfrenta China, caracterizada por una baja natalidad, una población en declive y un aumento de los adultos solteros, un desafío que el gobierno de Xi Jinping busca desesperadamente abordar.

Shanghái, un centro financiero global con una bolsa de valores dinámica y numerosas sedes de multinacionales, alberga una escena inesperada los domingos por la tarde en el Parque del Pueblo del distrito de Huangpu. Allí, se desarrolla un mercado inusual donde padres buscan activamente parejas para sus hijos solteros, con el objetivo de encontrar posibles yernos o nueras, o atraer a empleados de agencias matrimoniales contratados por otras familias. Este fenómeno, aunque peculiar, es un claro indicio de la 'bomba demográfica' que se gesta en China.

Este 'mercado matrimonial' opera como cualquier otro, con oferta, demanda, folletos y personas esforzándose por destacar las cualidades de sus 'productos', que en este caso son hijos e hijas en edad casadera, muchos de los cuales ni siquiera saben que sus padres están participando en esta práctica. Es una estampa singular que se repite cada domingo en el Parque del Pueblo de Shanghái (Rénmín Gōngyuán), reuniendo a quienes buscan formar una familia, a progenitores preocupados por la vida sentimental de sus descendientes y a agencias especializadas en emparejamientos.

Este tipo de mercado no es una novedad; existen referencias que datan de hace más de una década. Se cree que el mercado matrimonial de Shanghái comenzó alrededor de 2004, cuando los padres adoptaron el rol de celestinos en el mismo lugar donde sus hijos asistían a clases de baile o practicaban deportes. Shanghái tampoco es la única ciudad china con estas 'ferias del amor'; se encuentran también en parques de Pekín, Cantón o Chengdú, entre otros. A pesar de su antigüedad y popularidad, no ha disminuido el interés que despiertan entre los extranjeros.

Una búsqueda rápida en Google revela numerosos artículos sobre estos mercados, publicados por medios internacionales, que describen el espectáculo de Shanghái con una mezcla de fascinación y exotismo. En ferias como la de Huangpu, es común ver a padres portando copias del 'currículum sentimental' de sus hijos, hojas que detallan su altura, edad, aficiones y, de manera crucial, si poseen un buen salario o una vivienda en propiedad. Estos documentos se exhiben en postes o paraguas abiertos, lo que llevó a un reportero a describirlo como un "top manta del amor".

La existencia de parques donde se congregan pretendientes y, sobre todo, padres ansiosos por que sus hijos de 35 años o hijas de 38 encuentren pareja, es llamativa. También lo es la presencia de agencias que cobran hasta 1.000 euros por ubicar los currículos de sus clientes en los lugares más estratégicos del parque, aumentando sus posibilidades de éxito. Sin embargo, el interés que suscitan estos 'mercados matrimoniales' como el de Shanghái radica en su profundo trasfondo social. Más allá de las cuestiones culturales, conectan con uno de los principales desafíos que el Gobierno de Xi Jinping ha enfrentado durante años: la 'bomba demográfica' que se perfila en China.

Aunque durante décadas la preocupación fue la sobrepoblación y las altas tasas de natalidad, lo que llevó a la implementación de la política del 'hijo único' hasta 2015, el desafío actual de China es el opuesto: una caída en la natalidad, una contracción de la población, el envejecimiento de la sociedad y un aumento en el número de personas que viven solas. Los datos confirman que los padres que acuden al Parque del Pueblo con los currículos de sus hijos son una manifestación de un fenómeno más amplio. Las autoridades chinas estiman que hay más de 240 millones de adultos solteros en el país, y algunos estudios sugieren cerca de 125 millones de hogares unipersonales, lo que representa una ruptura significativa con el concepto tradicional de hogar donde convivían hasta cuatro generaciones.

El problema, tras décadas de la política del 'hijo único', es que la distribución por género de esta masa de solteros está desequilibrada, con aproximadamente 30 millones más de hombres que de mujeres. Este escenario se enmarca en una nación donde los indicadores demográficos comienzan a dibujar un panorama preocupante. En 2025, el país registró su tasa de natalidad más baja y experimentó una contracción poblacional por cuarto año consecutivo. Esta tendencia ha contribuido, entre otras cosas, a que China perdiera su posición como el país más populoso del planeta, y sus implicaciones sociales y económicas son una fuente de gran preocupación.

Los mercados matrimoniales son solo una parte de un mosaico mucho más amplio y complejo que demuestra cómo la demografía, en sus diversas manifestaciones, se está convirtiendo en una obsesión para una parte de la sociedad china y también para su gobierno. Además de estas ferias, han surgido en el país iniciativas de todo tipo para fomentar la natalidad, incluyendo programas de emparejamiento y subsidios. El Gobierno incluso ha elevado el precio de los condones y ha activado, a través del Partido Comunista (PCCh), una especie de aplicación de citas para jóvenes.